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Obama dice que el discurso de Netanyahu posibilita reabrir las negociaciones de paz

Netanyahu respaldó ayer por primera vez desde su llegada al poder la creación de un Estado palestino, siempre y cuando esté "desmilitarizado". EFE/Archivotelecinco.es
El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo hoy que el discurso pronunciado este domingo por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, muestra que existe "la posibilidad de reabrir serias negociaciones" de paz en la región.
Netanyahu respaldó ayer por primera vez desde su llegada al poder la creación de un Estado palestino, siempre y cuando esté "desmilitarizado".
Obama, que realizó esas declaraciones al final de un encuentro en la Casa Blanca con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, reiteró ayer en un comunicado el compromiso de EE.UU. con la solución de dos Estados.
"El presidente (Obama) está comprometido con dos Estados, un Estado judío de Israel y un (Estado) palestino independiente en la tierra histórica de ambos pueblos", afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, pocas horas después del discurso de Netanyahu.
El portavoz oficial apuntó que Obama cree que esa solución "puede y debe asegurar tanto la seguridad de Israel como la realización de las legítimas aspiraciones de Palestina de un Estado viable y da la bienvenida al respaldo de Netanyahu a ese objetivo".
Además de poner como condición para la paz en Oriente Medio el que el futuro Estado palestino sea desmilitarizado, Netanyahu insistió ayer en la necesidad de que los palestinos reconozcan a Israel como "hogar nacional judío".
"Si recibimos garantías, estaremos dispuestos a aceptar un Estado palestino desmilitarizado al lado del Estado judío", afirmó Netanyahu en un discurso pronunciado en la Universidad de Bar-Ilán, próxima a Tel Aviv y baluarte académico del movimiento nacionalista sionista.
El jefe del Gobierno israelí expuso su visión de "dos pueblos viviendo en paz en la región, con himnos nacionales y bandera", aunque advirtió de que no aceptará "un Estado palestino que se convierta en una base terrorista".
Insistió en que en su concepto de la paz, Jerusalén será la "capital unificada de Israel" y condicionó cualquier acuerdo a que el problema de los refugiados palestinos sea resuelto "fuera de las fronteras del Estado de Israel".