Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El PSOE registra su iniciativa para endurecer incompatibilidades a diputados y prohibir otras "retribuciones periódicas"

Quiere que el Congreso pueda investigar si las actividades y bienes que declaran sus señorías se ajustan a la verdad
El PSOE ha registrado este viernes la iniciativa anunciada por su secretario general, Pedro Sánchez, para endurecer el régimen de incompatibilidades de los parlamentarios, de manera que se haga efectivo el principio de "dedicación exclusiva" y que no pueden percibir "retribuciones periódicas" derivadas de las actividades relacionadas con la política que sí se les autoricen, como tertulias o conferencias.
El texto que el PSOE quiere que se debata en el Pleno es una proposición no de ley. Es decir, de momento el PSOE no presenta su propia iniciativa legislativa para regular este asunto, sino que se limita a proponer un texto para que el Congreso inste al Gobierno a promover una serie de reformas, lo que obligará al resto de formaciones a pronunciarse sobre si hay que ampliar o no las incompatibilidades.
En concreto, el primer partido de la oposición, defiende avanzar en las "modificaciones normativas necesarias para disponer y hacer efectivo el principio de dedicación exclusiva de los miembros de las Cámara a sus tareas de representación política". El camino para lograrlo, según especifica, sería ampliar el régimen de incompatibilidades establecido en la ley electoral.
NI BUFETES NI AULAS
La iniciativa del PSOE no menciona específicamente actividades extraparlamentarias que hasta ahora vienen contando con el aval del Congreso y que, si se aplicara la dedicación exclusiva, obligaría a sus señorías a centrarse en sus tareas parlamentarias o en aquellas que estén relacionadas con sus responsabilidades en las Cámaras o sus respectivos partidos, impidiéndoles, por ejemplo actividades docentes como las que declaran decenas de diputados o en bufetes de abogados.
Y en cuanto a las actividades de índole política que se aceptarían, aboga por prohibir que los diputados o senadores puedan "percibir retribución periódica alguna" por "la realización o el desempeño de cualquier actividad que pueda ser autorizada por su relación con la actividad política y parlamentaria".
TERTULIAS O CONFERENCIAS
En este apartado entrarían las tertulias, las colaboraciones prensa, las conferencias y, en general, la participación en seminarios o mesas redondas a las que asistan en su condición de políticos.
Además, el primer partido de la oposición quiere que la Comisión del Estatuto de los Diputados, el órgano que autoriza en primera instancia --luego se votan en el Pleno-- las actividades que los miembros del Congreso realizan al margen de la Cámara pueda "comprobar la veracidad de las declaraciones de actividades" que presentan sus señorías.
En la actualidad este órgano se limita a autorizar o no la compatibilidad teniendo en cuenta únicamente la información que los diputados consignan al respecto, pero sin investigar si se ajusta a la verdad. En los sucesivos informes, la Comisión del Estatuto del Diputado avala tareas extraparlamentarias dejando claro que éstas no deben "menoscabar" la labor institucional de sus señorías, pero sin hacer un seguimiento que permita comprobar si eso se cumple.
Las declaraciones de bienes patrimoniales que los diputados deben realizar cuando llegan a la Cámara y cuando dejan sus escaños tampoco pueden ser objeto de investigación.
MUCHAS EXCEPCIONES
Por eso, los socialistas plantean que se dote de competencia a la Comisión del Estatuto de los Diputados para comprobar la veracidad de las declaraciones de actividades y de bienes y, más concretamente, "para investigar las omisiones o falseamientos en las mismas, así como el cumplimiento de los términos de autorización concedida por la Cámara para el ejercicio de actividades compatibles".
En su iniciativa, el PSOE recuerda que tanto la Constitución como la LOREG fija para los parlamentarios un régimen de incompatibilidades "aparentemente riguroso" que parte de principio general de "dedicación absoluta" y que con carácter general les prohíbe "toda actividad pública remunerada y las actividades privadas".
Sin embargo, fija como excepciones las actividades que autoricen el Congreso o el Senado "a petición expresa de los interesados" lo que permite a sus señorías "compatibilizar el ejercicio de su función representativa con otras actividades, incluso remuneradas", reconoce el primer partido de la oposición. Ante esta situación, el PSOE aboga por que la dedicación que se exija a los parlamentarios no sea "absoluta", sino "exclusiva".