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Peritos no pueden asegurar la veracidad de los abusos atribuidos al profesor de Celanova por seis menores

Informes psicológicos no evidencian "huellas psíquicas" por los hechos y fiscalía y acusación particular mantienen su petición de prisión
Los peritos psicólogos no han podido asegurar la veracidad de los relatos de abusos sufridos por seis alumnas del colegio de Celanova (Orense) porque estiman que se trata de "frases sueltas" que no constituyen "prueba suficiente ni válida para ser sometidas a un análisis de la realidad de las declaraciones".
El juicio contra el profesor M.O.G., acusado de seis delitos continuados de abusos sexuales en 2011 a seis alumnas de quinto de Primaria del Colegio Curros Enríquez de Celanova, celebró su segunda y última jornada en la Audiencia Provincial de Ourense, con la declaración por videoconferencia de dos psicólogos forenses y las conclusiones definitivas de fiscalía, acusación particular y defensa.
Los informes periciales psicológicos, a los que tuvo acceso Europa Press, indican que las seis menores entrevistadas por los peritos "no presentan huellas psíquicas a consecuencia de los hechos" que relataron en relación a supuestos tocamientos y besos del docente.
Estos informes "poco aclararon", según el letrado de la acusación particular, en declaraciones a los periodistas al terminar el juicio, que se celebra a puerta cerrada. "Los relatos de las niñas fueron tan breves que no fue suficiente para determinar si son ciertos, por lo que esta prueba no tendrá mucha trascendencia para la sentencia", agregó.
Para la defensa del profesor, la prueba pericial "beneficia a la Justicia", pues en el banquillo "está sentado un hombre sin razón para ello". El letrado consideró que en las conclusiones definitivas la fiscalía mantuvo la petición de un total de 30 años de prisión "por no enmendar", pues "no hay ni una sola prueba de cargo contra este acusado".
El letrado del acusado añadió que casos como este "no tendrían que haber llegado al juzgado, sino quedar resueltos en el colegio, o ser archivados en sede judicial" y consideró que cosas "más graves" en el ámbito de la violencia de género quedan sin investigar, "mientras se persiguen otros como éste, que no es real".
ELLAS, PRUEBA PRINCIPAL
El abogado de la acusación admitió que la "prueba principal" para fiscal y acusación particular es la declaración de las chicas y en sus conclusiones definitivas, no hubo ningún cambio. Así la fiscala pidió cinco años de prisión por cada uno de los delitos continuados, además de prohibición para ejercer la docencia a menores y alejamiento de las denunciantes. La acusación particular pide cuatro años de prisión y coincide en el resto.
La acusación particular incidió en el hecho de que ninguna de las niñas pidió indemnización por lo ocurrido, "por lo que no se podrá argumentar que se busca con este caso, compensación económica y que esto lo motiva todo".
En la segunda jornada, también a puerta cerrada, familia y amigos del acusado permanecieron fuera de la sala, y tuvieron unos minutos para darle apoyo mientras se establecía la videoconferencia con los dos peritos que estaban en Santiago de Compostela, pues uno de ellos se retrasó en su comparecencia ante la cámara. El juicio quedó visto para sentencia.