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La Policía desbarata el intento de una "peligrosa" banda serbia que quería asentarse en España

Llegaron a España hace un año huyendo de la investigación por varios asesinatos y ya tenían ocho plantaciones de marihuana
La Policía Nacional ha logrado desbaratar el intento de un grupo de delincuentes serbios que pretendían asentarse en España, donde ya habían comenzado actividades de cultivo de droga en varios invernadero. Para ello pirateaban La 'operación Novi Sad' se ha desarrollado de forma simultánea en la República Checa y en España. Se ha saldado con 25 detenidos (19 de ellos en España) y se han realizado 12 registros e incautado 2.524 plantas.
Contaban con dos plantaciones de marihuana en Sevilla (en los municipios de Los Palacios y Villafranca) y otras seis en Cataluña. La mayoría de detenidos --entre los que hay tres mujeres-- son de nacionalidad serbia, concretamente de la ciudad de Novi Sad que da nombre a la operación. También hay dos españoles que se dedicaban al mantenimiento de las plantaciones sevillanas. En la República Checa, donde el grupo también tenía ramificaciones, se ha detenido a seis personas y se han realizado otros seis registros domiciliarios.
La investigación se inició después de que la autoridades serbias diesen el aviso a sus colegas españoles de que un ciudadano de su país, de 43 años de edad y su grupo se habían instalado en España. "Eran personas muy peligrosas, vinieron a esconderse y a buscar una actividad rentable, el éxito ha sido no dejarles", ha resumido el comisario general de Policía de Judicial, Santiago Aparicio, durante una rueda de prensa en el complejo policial de Canillas para ofrecer detalles del operativo.
De lo que huían era de las diversas investigaciones que comenzaban a estrechar el cerco sobre esta organización tras tres asesinatos, dos de ellos cometidos en su país natal y otro en la Republica Checa. Al menos en uno de los casos, uno de los asesinados era un miembro del propio grupo ahora desarticulado que había decidido emprender su camino en solitario.
DE LA DROGA A OTRAS ACTIVIDADES
Según informan fuentes de la investigación a Europa Press, fue asesinado por el riesgo a que se hiciese con parte del mercado del grupo. La principal preocupación de la Policía Nacional es que los detenidos pasasen del cultivo y venta de droga a otras actividades como extorsiones, secuestros, robos o asesinatos.
El responsable de esta operación, el Comisario Jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), Héctor Moreno, ha dado detalles del perfil de los integrantes de esta organización. Alguno de ellos tenía experiencia militar y ha destacado el alto nivel de sofisticación de los materiales que usaban para el cultivo de droga así como su capacidad para pasar desapercibidos.
Según las pesquisas policiales, llegaron a España en abril del año pasado y estaban asentados en zonas poco concurridas de alto poder adquisitivo en las que tenían extensas plantaciones de marihuana con el objetivo de financiar otras actividades criminales. La droga que cultivaban se vendía luego en Europa principalmente porque los precios de mercado son más altos que en España.
Los agentes españoles localizaron en la provincia de Girona a uno de los mayores responsables de esta organización, al cual se le buscaba en varios países europeos y contaba con antecedentes en Serbia por homicidio, tráfico de drogas, lesiones y tenencia ilícito de armas. Los investigadores indican que tras esta biografía se escondía una persona que se presentaba ante la sociedad como un hombre de negocios y mostraba una actitud afable en público.
CULTIVO DE MARIHUANA
En España habían llegado a establecer contacto con otros ciudadanos serbios que se dedicaban al cultivo de marihuana en domicilios situados en zonas residenciales de alto poder adquisitivo de Lloret de Mar, Blanes y Tordera. Los cultivos estaban instalados en chalés situados en zonas poco concurridas, y en todos ellos se pudo constatar que existía una defraudación del fluido eléctrico para alimentar las complejas instalaciones.
Con el beneficio obtenido del tráfico de esta sustancia estupefaciente pretendían financiar otras actividades delictivas, según la Policía. En el transcurso de la investigación, los policías pudieron comprobar cómo los individuos además habían establecido contacto con un traficante marroquí con el propósito de contar con un punto de cultivo con distinta maquinaria e infraestructura en una nave industrial de la provincia de Sevilla. Este ciudadano marroquí no está entre los arrestados. "Volverá a su casa y le estaremos esperando", ha respondido confiado el comisario Moreno.
Los arrestos se produjeron la semana pasada y contaron con la intervención de 200 efectivos, así como agentes de la República Checa y Serbia y Europol. En el momento de su detención algunos de ellos llevaban documentación falsa, como pasaportes, cartas de identidad y carnets de conducir. Entre España y la República Checa se han incautado 70.000 euros.
La operación ha sido llevada a cabo por agentes de la UDEV Central (Comisaría General de Policía Judicial), de las brigadas provinciales de Policía Judicial de Barcelona, Sevilla y Málaga; de la Brigada Provincial de Policía Científica de Barcelona; de los Guías Caninos, la UIP y los GOES de la Jefatura Superior de Cataluña; y del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) de la División Económica y Técnica; en coordinación con la Policía de Investigación de la República Checa, la República Serbia y Europol.