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Rajoy rinde homenaje a los militares estadounidenses caídos en combate

El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha rendido homenaje en el Cementerio Nacional de Arlington a los militares estadounidenses caídos en combate en el arranque de la visita que inicia este lunes a Washington, donde en unas horas será recibido por el presidente Barack Obama en la Casa Blanca.

Rajoy y el resto de la delegación que le acompaña en este viaje se han desplazado esta mañana al Cementerio Nacional de Arlington, una impresionante extensión de 252 hectáreas de verdes colinas donde reposan los restos de más de 250.000 militares caídos en combate y veteranos de guerra. Aquí está enterrado también el presidente John F. Kennedy, que sirvió como militar, y su mujer, Jacqueline.
Desde finales de los años 40, las lápidas blancas que identifican cada tumba son idénticas en forma y tamaño. Perfectamente alineadas, desde la distancia parecen fichas de dominó.
Zapatero no visitó este cementerio
La iniciativa de incluir este tributo en el programa oficial de Rajoy en Washington partió del Gobierno español, han informado fuentes del Ejecutivo. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que ofendió gravemente a EEUU al no levantarse, siendo jefe de la oposición, al paso de la bandera americana en el desfile del 12 de octubre en 2003, no visitó el Cementerio Nacional de Arlington cuando fue recibido por Obama en la Casa Blanca en 2009.
La llegada de Rajoy al cementerio a las 10.00 horas (16.00 en la Península) fue anunciada por 21 salvas de honor. El jefe del Ejecutivo, acompañado por una amplia delegación, ha sido recibido por una compañía de honores del III Regimiento de Infantería, conocido como 'la Vieja Guardia', que es el que está a cargo del cementerio.
Vestidos con su uniforme de gala, 50 miembros de este regimiento sostenían las banderas de cada uno de los Estados norteamericanos, y uno, con la bandera española, ha seguido los pasos de Rajoy durante todo el acto.
Tras la llegada del presidente, una banda de música ha interpretado una versión corta del himno español y el himno de EEUU. El jefe del Ejecutivo, acompañado del general Jeffrey S. Buchanan, responsable del cementerio, se ha dirigido luego hacia la tumba al Soldado desconocido, monumento que honra la memoria de un soldado norteamericano sin identificar fallecido en la Primera Guerra Mundial.
Rajoy ha depositado como ofrenda una corona de flores con los colores de la bandera de España mientras sonaba una trompeta interpretando un toque de silencio. A continuación Rajoy y el resto de la delegación han entrado en uno de los monumentos del cementerio, ya fuera de la vista de la prensa.
Coincidiendo con la ofrenda de Rajoy, en otra parte del cementerio estaba teniendo lugar un entierro. El ataúd, envuelto en la bandera de EEUU, iba trasladado en un carro negro que seguían en procesión los familiares.