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Rubalcaba toma las riendas de la negociación de la reforma de la Constitución

El descontento de parte de las filas socialistas puede haber empujado a su candidato a implicarse más en la negociación. Foto: EFE.telecinco.es
El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha optado por tomar las riendas de la negociación de la reforma de la Constitución por el cariz que estaban tomando los acontecimientos, según informaron a Europa Press fuentes socialistas.
Lss mismas fuentes explicaron que Rubalcaba llevará a partir de ahora junto con el portavoz del Grupo parlamentario socialista, José Antonio Alonso, la dirección y la coordinación de esta negociación, ante las dificultades que estaban surgiendo en estos primeros momentos.
Las fuentes consultadas no precisaron si estas dificultades se debían sólo a las críticas internas que han surgido dentro del partido, a las críticas provenientes de los partidos nacionalistas o de otros partidos de izquierda.
En cualquier caso, numerosos miembros del PSOE se han quejado a lo largo del miércoles por la falta de una explicación clara sobre por qué se lleva a cabo la reforma y por qué no se convoca un referéndum. Uno de los socialistas críticas, Guillermo Fernández Vara, ha asegurado en su cuenta de Twitter que será "el primero" en estar en contra si no se explica bien.
Además, se han sucedido los comentarios contrarios a la reforma por parte de diversos miembros del grupo parlamentario socialista, entre otros, Antonio Gutiérrez, y de destacados miembros del PSOE como José Borrell o Tomás Gómez.
El objetivo que persigue el candidato socialista al asumir la dirección de la negociación, según las fuentes consultadas, es doble. Por un lado, quiere que la redacción final de la reforma sea lo suficientemente "flexible" como para garantizar que se mantengan los servicios fundamentales y las políticas sociales cuando haya momentos puntuales de dificultad, como pueden ser una crisis o una catástrofe.
En segundo lugar, Rubalcaba quiere ampliar el consenso que ya tiene el Gobierno con el PP al mayor número posible de fuerzas políticas del arco parlamentario. Es decir, pretende conseguir un apoyo igual o superior al que tuvo la Constitución cuando se aprobó. Por ello, tratará de sumar a todos los partidos nacionalistas y también a Izquierda Unida.
Partidos nacionalistas
El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, ha admitido que su partido ve "con muchísima reticencia" la propuesta del Gobierno de reforma constitucional para limitar el gasto público. A su juicio, la iniciativa es buena en el fondo, pero "puede resultar enormemente problemática convertida en una norma constitucional" porque "privaría a las administraciones públicas de una herramienta" muy útil.
Durante el pleno en el que se anunció la propuesta de reforma, el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, aseguró que compartía el "espíritu" de la propuesta y señaló que se trataba de una medida que, con anterioridad, ya había sido defendida por Alemania y otros países europeos. Las direcciones parlamentarias del PSOE y del PP, junto con representantes del Ministerio de la Presidencia, han estado este miércoles intercambiando borradores para tratar de cerrar la proposición de ley de reforma constitucional propuesta por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero para consagrar la estabilidad presupuestaria, un texto que podría cerrarse este mismo jueves.
176 firmas para reunir al pleno en agosto   
Y mientras se trabajaba en la redacción de la iniciativa, los dos grupos mayoritarios del Congreso están recabando firmas de diputados para poner en marcha la tramitación parlamentaria, dado que arrancará en agosto, fuera del periodo ordinario de sesiones.

Porque la primera sesión plenaria para discutir la reforma, que José Bono tiene previsto celebrar el próximo martes, 30 de agosto, ha de ser convocada por la mayoría absoluta de los diputados, lo que requiere la firma de al menos 176 diputados entre los dos grupos mayoritarios. Las otras dos vías para convocar un pleno extraordinario (el Gobierno o la Diputación Permanente), parecen haberse desechado.

De igual forma, el concurso del PSOE y del PP es imprescindible tanto para firmar una proposición de ley de reforma constitucional como para solicitar que se tramite por urgencia y en lectura única.


Ese primer pleno se celebraría el martes por la mañana y, una vez que la reforma sea admitida a trámite, se abriría un plazo de 48 horas para presentar enmiendas de totalidad y al articulado que se discutirían en una segunda sesión plenaria a celebrar el viernes 2 de septiembre, también a partir de las diez de la mañana. Para convocar este segundo Pleno ya no se precisaría contar con 176 diputados porque, al estar dentro del periodo ordinario de sesiones, bastaría con la firma de los portavoces de los dos grupos parlamentarios. El calendario que manejan los dos grandes partidos arrancaría con el registro de la iniciativa este jueves o, a más tardar, el viernes, y la consiguiente petición para convocar al Pleno con el debate de la toma en consideración de la reforma como único punto del orden del día.