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El Supremo multa a un juez por abuso de autoridad al vetar a dos fiscales porque no se sentaron donde les dijo

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sanción impuesta por el Consejo General del Poder Judicial a un juez de instrucción de Andújar (Jaén) por dos faltas disciplinarias graves por "abuso de autoridad" después de que privara a dos fiscales la posibilidad de realizar su labor en dos juicios cuando se negaron a sentarse donde les había indicado.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, desestima el recurso contencioso-administrativo que el juez interpuso contra el acuerdo de diciembre de 2009 la Comisión Disciplinaria del CGPJ que fue refrendado en octubre de 2010 por el pleno de este órgano.
El CGPJ sancionó al titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Andújar por dos faltas graves por las que le impusieron 600 euros de multa en cada caso. El motivo fue un "exceso o abuso de autoridad" derivado no tanto de ubicar a los fiscales en un lugar concreto, sino por "una consecuencia tan drástica como la de no tener por comparecido al Ministerio Público", "privándole" de su función.
La consecuencia en sendos juicios de faltas fue la absolución de los acusados dado que no hubo acusación, si bien la Audiencia Provincial de Jaén admitió los recursos interpuestos al respecto por parte de la Fiscalía y ordenó su repetición.
Los hechos que motivaron la primera falta ocurrieron el 4 de noviembre de 2008 después de que una fiscal se sentara a la derecha del tribunal. El juez le ordenó que se ubicara a la izquierda y ella se negó por estar representando al fiscal jefe, aunque finalmente decidió consultarlo por teléfono con su superior, que le aconsejó colocarse donde el juez le dijera.
Para ello, el magistrado le dio "dos minutos", pero a su vuelta, ya pasado ese tiempo, "se encontró con la puerta cerrada" y una funcionaria no la dejó entrar "siguiendo las instrucciones generales" del juez de no permitir el acceso a nadie una vez iniciada la vista.
El segundo incidente tuvo lugar el 16 de diciembre de 2008 con otro fiscal, al que comunicó que si no se sentaba a la izquierda no lo tendría por legalmente constituido. El representante del Ministerio Público invocó su Estatuto orgánico, pero el juez "le invitó a que bajara de los estrados, negándole la palabra" y sin darle la opción de consultar con su jefe, por lo que el fiscal optó por abandonar la sala.
Después de poner la Fiscalía en conocimiento del CGPJ estos hechos, este órgano acordó imponer al titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Andújar dos multas de 600 euros al observar una "manifestación externa de esa autoridad ciertamente excesiva y desproporcionada, de importante relieve y entidad".
Además, consideró que su comportamiento superó "con mucho el ejercicio normal de las facultades de dirección de estrados de las que también el juez se encuentra investido, integrando un exceso o abuso claro" que ha sido refrendado ahora por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo al desestimar el recurso del magistrado.