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Zapatero, acusado por Rajoy de lastrar la economía, insiste en una "incipiente" normalización

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una de sus intervenciones en la sesión de control al Ejecutivo que se celebra en el Congreso, y en la que se habla, entre otros asuntos, de las críticas del Banco de España al aumento del déficit público. EFEtelecinco.es
El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha insistido hoy en la existencia de signos de mejoría de la situación económica al asegurar que hay una "incipiente" normalización de los mercados financieros y a pesar de que el líder del PP, Mariano Rajoy, le haya acusado de lastrar la economía.
Zapatero ha expuesto esa opinión y ha escuchado los reproches de Rajoy en la sesión del pleno del Congreso en la que ha explicado las conclusiones del Consejo Europeo celebrado en Bruselas la pasada semana.
Una cumbre con la que se ha mostrado muy satisfecho porque, a su juicio, ha permitido a la UE seguir avanzando "con paso firme" hacia sus objetivos al acordar decisiones como las garantías dadas a Irlanda para que pueda aprobar el Tratado de Lisboa o el apoyo unánime a que José Manuel Durao Barroso siga como presidente de la Comisión Europea.
Pero el grueso de su intervención se ha dirigido a analizar la situación económica y la respuesta de la UE ante ella, y en ese contexto ha apuntado que algunos indicadores en los mercados financieros indican una cierta normalización, aunque todavía "incipiente".
También ha señalado que pese a las dificultades de financiación para las entidades de crédito, los signos de mejora infunden "un cierto optimismo".
La intervención de Rajoy ha apuntado igualmente hacia la economía, pero teniendo como objetivo concreto a Zapatero, a cuyo Gobierno ha acusado de haber impulsado "el mayor lío presupuestario" de la historia de España, de "poner en peligro la estabilidad" económica y de "lastrar" a las generaciones del futuro con su gestión.
Rajoy ha ofrecido a Zapatero la colaboración de su partido y le ha advertido de que ahora hay tiempo para formalizar acuerdos, momento en el que ha recordado que ambos apoyan a Durao Barroso como presidente de la Comisión Europea.
Pero no ha ahorrado en críticas a la gestión del Ejecutivo, acusándole de incumplir la ley de estabilidad presupuestaria y de asomarse a "un endeudamiento tan rápido como irresponsable".
El líder del PP ha reprochado a Zapatero que hubiera pronosticado que en verano mejorará la situación de la economía, toda vez que manifestar tal vaticinio es "solemnizar lo obvio".
Zapatero no ha respondido directamente a esas acusaciones y ha confiado en que los ciudadanos irlandeses valoren el esfuerzo de la UE hacia su país y voten de forma afirmativa el Tratado de Lisboa en el referéndum que se celebrará el próximo otoño.
La mayoría de los portavoces de los grupos han criticado las maniobras "sutiles" en la cumbre para que Irlanda apruebe el Tratado de Lisboa, el que no se debatiera el "desapego" ciudadano demostrado el 7 de junio, o el apoyo de España a la candidatura de Durao Barroso para presidir la Comisión.
El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, ha preguntado a Zapatero cómo puede pensar en pedir a las empresas que inviertan en mano de obra especializada, como aconseja la UE, con la alta tasa de empleo temporal que existe en España.
Josu Erkoreka, del PNV, ha lamentado que la cumbre europea pasase a la Historia como el "Consejo de las sutilezas" por "enredos" como el del referéndum irlandés o la designación de Barroso, y el portavoz de ERC, Joan Ridao, se ha declarado ajeno a todo triunfalismo porque "los últimos acontecimientos demuestran que Europa está en crisis".
Gaspar Llamazares, en nombre de IU-ICV, ha arremetido contra el nombramiento de Barroso, ha reprochado a Zapatero que haya perdido la oportunidad de liderar una posición de izquierdas en el marco de la UE y ha criticado que no se haya reflexionado sobre la "crisis de legitimidad" y la desafección de la ciudadanía.
Todos los portavoces del grupo mixto se han referido a las "maniobras" para asumir las peticiones de Irlanda.
El portavoz del PSOE, José Antonio Alonso, ha estimado que las recetas contra la crisis deben de ser comunes, con una estrategia específicamente europea, creíble y eficaz, que combine políticas a corto plazo con un horizonte que permita diseñar un futuro modelo de crecimiento más sostenible.