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Un juez permite a uno de los expresidentes de Ferrocarrils de la Generalitat malversadores ir a prisión solo a dormir

Un juez de vigilancia penitenciaria ha permitido que el expresidente de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) Antoni Herce, condenado a cuatro años y medio de cárcel por malversación de fondos, acuda desde el 17 de marzo solamente a la cárcel a dormir.
Según han explicado fuentes penitenciarias, el juez ha aplicado el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que establece un principio de flexibilidad que permite "incorporar progresivamente al Medio Abierto penados clasificados en segundo grado de tratamiento".
Se da la circunstancia de que Herce entró en prisión en enero después de que la Audiencia de Barcelona, por no haberse arrepentido de los delitos cometidos, revocase el tercer grado que la Conselleria de Justicia le había concedido, y que le permitía estar en la calle durante el día e ir a dormir a un centro de régimen abierto.
La Audiencia había justificado su decisión de revocar este tercer grado concedido por la "naturaleza y la gravedad de los hechos" y porque el reo, pese a reconocer los hechos, intentaba justificar una supuesta desproporción de la condena.
El Tribunal Supremo había condenado a cuatro años y medio de prisión a Herce y su antecesor, el también expresidente de FGC Enric Roig, por haber malversado 2,7 millones de euros, después de rebajar la pena de seis años que le había impuesto la Audiencia de Barcelona.
Pese a la condena y la gravedad de los delitos, la Conselleria de Justicia había concedido a los expresidentes este tercer grado que permitió que salieran de la cárcel el año pasado solo 48 días después de haber ingresado, y a partir de entonces ir únicamente a dormir.