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Los ocho imputados por el secuestro del empresario gallego seguirán en prisión tras prestar declaración

La jueza mantiene la imputación de secuestro y en "algún" caso atribuye también tenencia ilícita de armas
Los ocho detenidos por el secuestro del maderero de Cambre (La Coruña) Abel Diéguez Neira, liberado el viernes de la pasada semana tras estar varios días retenido en un cobertizo en Lalín (Pontevedra), permanecerán en prisión sin fianza después de haber prestado declaración todos ellos este miércoles ante la jueza del Juzgado de Instrucción Número 1 de Betanzos.
En la madrugada en la que fue liberado el empresario fueron detenidas siete personas: los dos hermanos Jesús y José Manuel Mejuto, el hijo de uno de ellos, el matrimonio de sexagenarios residente en la casa en cuyo cobertizo mantuvieron al rehén --Miguel Martínez y Ester Silva--, así como su hija y novia de José Manuel Mejuto, y otro hombre, supuestamente amigo de los cabecillas.
Al día siguiente se detuvo a un octavo implicado en el rapto. Todos los detenidos pasaron a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Betanzos, al ser el que se encontraba de guardia y a donde fueron trasladados desde el cuartel coruñés de Lonzas. Los juzgados de Betanzos tienen que asumir la causa toda vez que el secuestro se materializó en una pista forestal de Aranga.
Ese mismo domingo se decretó prisión provisional sin fianza para todos ellos, que ingresaron en la cárcel de Teixeiro, decisión que este miércoles ha ratificado la jueza del Juzgado de Instrucción Número 1 de Betanzos.
Según ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG), se les mantiene la imputación por un supuesto delito de secuestro y a "alguno" de los detenidos se le atribuye también tenencia ilícita de armas. No en vano, durante la liberación del empresario, los agentes de la Guardia Civil que intervinieron se incautaron de una pistola.
"UNA REPRESALIA"
El TSJG ha confirmado también que todos prestaron declaración ante la jueza en una sucesión de interrogatorios que ocupó toda mañana de este miércoles. A las puertas del juzgado se ha pronunciado ante la prensa el presunto cerebro de la operación, Jesús Mejuto, quien ha ligado el secuestro con "una represalia" por una deuda contraída con su padre.
Aludía así a los 12.000 euros más intereses --unos 16.000 euros-- que la empresa Dieda Forestal e Inversiones S.A. fue condenada a pagar por sentencia judicial en 2012 a su padre para abonar una deuda adquirida tras la compra y tala de unos eucaliptos de su propiedad. Como administradores de Dieda constan Abel Diéguez, otros dos hermanos suyos y un cuarto socio.
Fuentes municipales consultadas por Europa Press han concretado que "hubo problemas" con dicha empresa familiar y que Abel Diéguez habría roto relaciones con uno de sus hermanos creando otra empresa vinculada con el sector de la madera en Cambre: Playa Forestal SL.
En los datos mercantiles de dicha empresa figura el 21 de mayo de 2012 como fecha de constitución de la sociedad limitada y Abel Diéguez como administrador único, cargo del que habría cesado el 4 de noviembre de 2013, fecha en la que es su mujer la que asume el cargo de administradora única de la firma.
Mientras los investigadores trabajan para determinar el grado de implicación de cada uno de los detenidos, Miguel Martínez también se ha dirigido este miércoles a los medios de comunicación para proclamar su "inocencia" y defender que él no sabía "nada".