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Un técnico dice que pasar por la curva de Jesús de Metrovalencia a 80 km/h sin volcar era "imposible"

El técnico de línea, maquinista y formador de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) Eugenio Motilla ha asegurado este viernes ante la comisión de investigación en las Corts del accidente ocurrido en Metrovalencia el 3 de julio de 2006, que provocó 43 muertos y 47 heridos, que pasar por la curva de Jesús, donde se produjo el siniestro, a 80 km/h sin volcar era "imposible" y, por ello, considera a título personal que la causa del accidente fue el exceso de velocidad.
"Podría ser un cúmulo de causas, pero si hay otras y pasas a la velocidad que toca no hay accidente o no hay un accidente con esa gravedad", ha dicho, para agregar que aunque "todo suma, lo primordial es el exceso de velocidad". Al ser preguntado sobre si una baliza programada para limitad la velocidad hubiera evitado el accidente, ha señalado que "por supuesto". "Seguro, seguro no hay nada, la seguridad total no existe, pero cuanto más azúcar más dulce, todos los medios bienvenidos sean", ha agregado.
Motilla ha explicado que cuando se enteró del accidente acudió a la zona del siniestro y fue el primer responsable de FGV en llegar al andén, donde se encontró un ambiente "dantesco" e intentó ayudar a la gente herida que trataba de salir de allí. Un policía le preguntó entonces su opinión, como técnico, respecto a las causas del siniestro y le manifestó que "o por exceso de velocidad o por la rotura de una rueda", de acuerdo con sus primeras impresiones. Ha negado, asimismo, que recibiera ninguna consigna.
El técnico, que había formado al maquinista de la UTA accidentada, junto a otros ocho compañeros, ha asegurado que la formación era "adecuada" como lo demuestra que el resto de maquinistas no haya tenido "ningún problema", como tampoco lo han tenido los "cientos" de profesionales que formó antes de este grupo.
Así, ha manifestado no saber qué pudo pasarle al maquinista para afrontar la curva con exceso de velocidad, si pudo quedarse "dormido o desvanecido" porque "es impensable que hubiera tenido esa actuación". "No entiendo por qué pasó lo que pasó, algo debería haber pasado físicamente o emocionalmente, pienso yo", ha aseverado.
Motilla ha recordado que estando ya en el túnel vio a la entonces gerente de FGV, Marisa Gracia, y el exdirector de Explotación, Vicente Contreras, quien le preguntó cómo estaba la situación, ante lo que respondió "muy grave". Según ha relatado, Gracia no quiso acercarse al vagón y Contreras sí lo hizo, regresando después con "cara demacrada" y sin decir nada. Tras el siniestro "estábamos asustados, acongojados y llorando, hasta los jefes también", ha dicho.
Además, él también se encargó de trasladar la UTA a València Sud, aunque ha manifestado no recordar quién le dio la orden de retirarla, y ha asegurado que estuvo "muchos días" destapada, pero "daba muy mala imagen" porque los viajeros que pasaban por allí podían verla, y "se tapó después".
El técnico ha negado que se supiera de la existencia de un punto negro en esa curva y ha justificado los daños registrados por el convoy y ha dicho que son "normales después de volcar", porque no es lo mismo hacerlo en una carretera que está "todo lisito" a hacerlo en la vía, donde "todo son obstáculos" y cada traviesa es "un golpe".
Asimismo, sobre el libro de averías, ha dicho que en él se anotaba cuestiones "menores, como un tubo fluorescente fundido", pero ha remarcado que cuando una unidad tiene un síntoma grave "enseguida se retira". Según ha dicho, no sabe si pudo salir despedido o es que no iba en el vagón, algo que a veces ocurría, aunque "si no estaba allí tendría que haber estado en otro sitio".
Tras negar presiones a los maquinistas para mejorar la puntualidad, ha señalado que el sistema de sellado de las ventanas instalado tenía como objetivo evitar filtraciones de agua y ha indicado, respecto a si la inversión era suficiente en mantenimiento, que cuando una unidad estaba parada porque no había alguna pieza de repuesto para ella se utilizaba para conseguir repuestos para otros trenes.
"Poco a poco se le iban quitando piezas para otros", ha dicho, aunque esto "no es ningún peligro porque casi todos los elementos son compatibles" y "se pueden cambiar, como una rueda de repuesto".
"NO DIGAMOS LO QUE NO TOCA"
Previamente ha comparecido en la comisión José Ricardo Cabello, que era en el momento del accidente jefe del servicio eléctrico y comunicaciones de FGV, que ha señalado que una baliza limitadora de la velocidad sí hubiera evitado el accidente y, en todo caso, "si no el accidente, sí la siniestralidad grave que se produjo".
Asimismo, también ha apuntado que a él nunca le avisó nadie de la existencia de un punto negro en ese tramo, que la baliza estaba programada para proteger la velocidad de paso por andén y no la curva y ha señalado como causa "número uno" del siniestro el exceso de velocidad, aunque ha agregado: "Lo demás que haya surgido por en medio no lo sé".
Cabello ha reconocido que podía esperarse un accidente de un tren chocando con otro, pero lo que vio en el andén "en la vida lo esperaba". Sobre si era evitable, ha señalado que "el día que se produjo y a la hora que se produjo era inevitable" pero ahora sí se podría haber evitado porque se hicieron actuaciones "para que no se produzca" nunca más.
A su juicio, las vías de la línea 1 de Metrovalencia sí cumplen el reglamento de circulación y la velocidad de la vía es segura. "La vía no está preparada para la Fórmula 1, pero en condiciones normales la vía es segura".
Además, ante las preguntas de los diputados, ha señalado que fue citado en la primera comisión de investigación, aunque al final le sacaron de la lista y ha asegurado que a él no le llamaron para ninguna reunión. Respecto al ambiente en FGV tras el accidente, ha señalado que "había un grado de tensión" y ha agregado: "Éramos libres, pero no digamos lo que no toca* eso sí que existía".