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ACNUR pide al Gobierno que ponga fin a las devoluciones automáticas de migrantes en la vallas de Ceuta y Melilla

La Agencia de la ONU para los Refugiados pide "el fin de forma inmediata" de las devoluciones automáticas de migrantes como las ejecutadas este miércoles por las fuerzas de seguridad en la valla de Melilla, donde 29 personas de países subsaharianos que se encaramaron a la reja fueron entregadas a los agentes marroquíes sobre la marcha aunque la Ley de Extranjería "no avala" esta práctica.
"ACNUR reitera la necesidad de poner fin de forma inmediata a esta práctica de las devoluciones automáticas y solicita la adopción de un procedimiento que incluya mecanismos de identificación que respeten los derechos humanos y aseguren el acceso al asilo de quienes huyen de la guerra y la persecución", dice en un comunicado.
El Alto Comisionado incide en que la reforma de la Ley de Extranjería que en marzo de 2015 introdujo la figura del rechazo en frontera para regular la práctica conocida como 'devolución en caliente', "no avala las devoluciones automáticas" porque su propia redacción obliga a respetar "la normativa internacional de derechos humanos y de protección internacional de la que España es parte" y eso implica, entre otras medidas, la identificación de cada uno de los afectados.
"Tanto el Consejo de Europa como otros organismos internacionales coinciden con ACNUR al señalar que estas prácticas y la interpretación de la enmienda realizada por las autoridades españolas no son acordes con la legislación internacional y europea que expresamente prohíben las expulsiones colectivas y sin garantías", señala el ACNUR.
Según afirma, "estas prácticas contrastan con las garantías que las propias autoridades españolas han defendido en Bruselas, con el respaldo de las Cortes españolas, en relación a la aplicación del acuerdo de la Unión Europea con Turquía que incluiría un tratamiento individualizado a toda persona que llega a territorio europeo, asegurando el derecho a pedir asilo".
"ACNUR desconoce si las personas que intentaron ayer alcanzar territorio español huían de la guerra o la persecución o querían entrar por otros motivos. En todo caso, la práctica de las devoluciones automáticas impide que se lleve a cabo este tratamiento individualizado y que se identifique adecuadamente a posibles refugiados o a personas con otras necesidades de protección. Las devoluciones automáticas no son la solución para gestionar flujos mixtos en la frontera", sentencia.
La oficina de ACNUR que dirige Francesca Friz-Prguda en España recuerda que ha hecho varias propuestas a las autoridades españolas para la puesta en marcha de un mecanismo de identificación de personas en necesidad de protección, coincidentes con los posicionamientos expresados por el Consejo de Europa y el Defensor del Pueblo.
Desde que entró en vigor la reforma de la Ley de Extranjería, se han registrado cuatro grandes saltos de la valla de Melilla, cinco con el de este jueves. Tuvieron lugar en noviembre, febrero, marzo y abril y en todos los casos la conducta fue la misma: el rechazo automático a Marruecos de quienes fueron interceptados a pie de valla. El ACNUR avisó en aquellas ocasiones de que la reforma de Extranjería "ni regula ni da cobertura a las devoluciones automáticas".
En Ceuta también se han producido cuatro entradas o intentos de entrada de los que haya constancia. En diciembre, en torno a 180 personas trataron de cruzar por el espigón y dos perdieron la vida ahogadas. En marzo un hombre consiguió pasar y fue devuelto a Marruecos, igual que otro chico que lo logró en abril. Ese mes consiguieron pasar 101 personas por Benzú pero en aquella ocasión, se quedaron.
El Alto Comisionado expresa su "preocupación por lo que parece ser una práctica creciente en las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta" y solicita medidas para garantizar el respeto a los derechos humanos y el acceso al procedimiento de asilo.