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AI y CEHRD cuestionan las investigaciones sobre los vertidos de petróleo en el delta del Níger, calificadas de "fiasco"

Amnistía Internacional (AI) y el Centro para el Medio Ambiente, los Derechos Humanos y el Desarrollo (CEHRD, por sus siglas en inglés) han cuestionado el proceso de investigación sobre los últimos vertidos de petróleo en el delta del Níger, que han calificado de "fiasco".
En concreto, las ONG han hecho alusión al vertido de petróleo en Bodo, en el delta del Níger, descubierta el pasado 21 de junio y que no se detuvo hasta más de una semana después, hasta el 30 de junio, y del que consideran responsable a la empresa Shell.
"El proceso de investigación de los vertidos de petróleo en el delta del Níger es un fiasco. Se invierte más en mensajes publicitarios que en hacer frente al hecho de que gran parte de la infraestructura petrolífera es antigua, su mantenimiento es deficiente y tiende a sufrir fugas; algunas de ellas constituyen una catástrofe en lo que respecta a su impacto en los derechos humanos", según ha afirmado en un comunicado la directora del Programa de AI sobre Asuntos Temáticos Globales, Audrey Gaughran.
Por ello, AI y el CEHRD solicitaron a la empresa estadounidense Accufacts, especializada en inspección de infraestructuras petrolíferas, analizar fotografías del oleoducto en la zona en que se produjo esta última fuga, determinando que el fallo "parece que se debe a la corrosión externa". Sin embargo, el director de programas del CEHRD, Stevyn Obodoekwe, ha indicado que "representantes de Shell en la zona han afirmado que el vertido parece ser consecuencia de un sabotaje, lo que ha generado mucha confusión y cierto grado de enojo en la comunidad".
Hace un año, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó un informe sobre los efectos de la contaminación petrolífera en la región de Ogonilandia, en el delta del Níger. Entre sus conclusiones, el PNUMA aseguró que, cuando se trata de realizar inspecciones sobre el terreno, los organismos reguladores están a merced de las empresas. Obodoekwe ha añadido que "años de mala praxis en relación con la investigaciones sobre los vertidos de petróleo han provocado que las comunidades desconfíen profundamente del proceso y los resultados".
En el delta del Níger se han producido miles de vertidos de petróleo desde que la industria petrolera comenzó sus operaciones en la zona, a finales de la década de 1950. La corrosión de los conductos y las averías en los equipos causaron la mayoría de los vertidos aunque en los últimos años, los sabotajes, el vandalismo y los robos de petróleo también han contribuido a la contaminación, según AI.