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Anorexia, ¿necesitas ayuda?

"Es una enfermedad cruel, tortuosa, que me consumía día a día, que no me daba tregua, que me iba ahogando lentamente hasta tal punto que solo deseaba morir. La enfermedad me llevó a tal extremo que caí en coma, en un coma tan profundo que los médicos me dieron por muerta, pero no sé como mi cuerpo se aferró a la vida y desperté. Aún así fui incapaz de admitir que estaba enferma, que tenía anorexia". Eli, de 36 años, cuenta en la página web del Instituto de Trastornos Alimentarios la crudeza de una enfermedad que la consumió durante más de diez años.
El diagnóstico es un punto clave y hacer ver a un enfermo que padece anorexia o bulimia es el principio de la difícil recuperación. ¿Qué suelo comer y beber? ¿Qué es lo que más me gusta? ¿Qué comen los demás? ¿Cuándo y dónde como? Son sólo algunas de las preguntas que se puede formular alguien que tiene cerca de un posible enfermo para intentar ayudarle.
Los síntomas son claros e inequívocos. Percepción distorsionada del cuerpo, miedo a engordar y a convertirse en obeso, negación del riesgo del bajo peso y pérdida alarmante de kilos. La anorexia y la bulimia pueden ser mortales si no se tratan. En la actualidad una de cada cinco adolescentes tiene un riesgo importante de padecerlas según el Instituto de Trastornos alimentarios. Además la edad de inicio es cada vez más temprana, pudiéndose situar entre los 7 y los 9 años.
"Yo lo tenía todo: era buena estudiante, tenía una familia que me quería, muy unidos todos, tenía muchos amigos, una situación económica muy buena... Mi único problema era estar gorda", relata Cris, una enferma de anorexia, en la web del Instituto de Trastornos Alimentarios.
Las adolescentes son las más vulnerables y no es raro puesto que están en proceso de construcción de su identidad, no poseen aún criterios y valores propios que les permitan escapar a la presión de los modelos estéticos vigentes. El ideal de belleza impone un cuerpo cada vez más delgado y la industria basada en la delgadez es cada vez mayor: productos para adelgazar, para no engordar, publicaciones sobre dietas, etc.
El mejor tratamiento es la prevención y la detección precoz. Sin embargo, quienes la padecen sufren durante años y el trastorno puede llegar a cronificarse. El tratamiento es largo y complicado.  CGS