Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Aplazado el desalojo del anciano enfermo de cáncer denunciado por sus vecinos por problemas de convivencia en Granada

El desalojo del anciano de 83 años enfermo de cáncer que habita en una vivienda de propiedad municipal en Granada capital y al que sus vecinos habían denunciado por problemas de convivencia ha sido aplazado este miércoles por orden judicial.
El anciano, Francisco Barrera, inválido y con múltiples dolencias, habita desde hace más de 50 años en régimen de alquiler en una vivienda situada en la calle San Ildefonso propiedad de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Granada (Emuvyssa) por la que paga 185 euros mensuales.
Fue denunciado hace seis años por la comunidad de vecinos por dar de comer a las palomas en el patio exterior del edificio y este miércoles estaba previsto su desalojo a partir de las 11,00 horas, aunque finalmente el Juzgado lo ha paralizado atendiendo a un escrito de los servicios sociales del Ayuntamiento en el que se alega que no tiene "alternativa habitacional".
Francisco Barrera se ha mostrado "muy contento" al conocer la noticia y ha querido agradecer el apoyo recibido por parte de colectivos como el Grupo Stop Desahucios Granada, que este miércoles se ha concentrado en los exteriores del edificio para apoyarle y reclamar la paralización del desahucio.
El portavoz del Grupo Stop Desahucios Granada, Antonio Redondo, ha manifestado la pretensión del colectivo de estudiar posibles acciones legales contra Emuvyssa al no mediar antes en este asunto para garantizar los "derechos fundamentales" de esta persona.
Según ha relatado, hasta el momento la empresa municipal "sólo le ha ofrecido" como alternativa habitar en una casa de dos plantas que no se adapta a su minusvalía y por la que tendría que abonar un alquiler más caro, de unos 300 euros.