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Arias Cañete destaca el "gran esfuerzo" en planes de cuenca que puede contarse "entre los trabajos de Hércules"

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha destacado que el Gobierno ha realizado un "gran esfuerzo" en la planificación hidrológica nacional que se podría contar "entre los trabajos de Hércules" porque ha sido, a su juicio, "ciertamente complicado".
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el cabeza de lista del Partido Popular a las elecciones al Parlamento Europeo, ha explicado que la aprobación del plan hidrológico de la cuenca del Tajo supone un "paso importante para la planificación hidrológica que tenía que haber terminado el Gobierno anterior el 31 de diciembre de 2009".
Así, ha recriminado al anterior Gobierno porque no aprobó "ni un solo plan, salvo el de las cuencas internas catalanas, hasta que se produjo el cambio de Gobierno en diciembre de 2011", lo que ha producido una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 4 de octubre de 2012 contra el Reino de España por no aprobar la planificación hidrológica "en el plazo previsto", que terminaba el 31 de diciembre de 2009.
En este contexto, en su más que probable última aparición en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Arias Cañete ha defendido que su departamento ha tenido que acometer un "trabajo ímprobo" para aprobar 17 planes de cuenca hasta este momento, que son los planes del Ebro, Ceuta, Melilla, Islas Baleares, Duero, Cantábrico occidental, Cantábrico Oriental, el Guadiana, el Guadalquivir; el Miño-Sil; Galicia-costa; el Tinto-Odiel-Piedras; Guadalete, Barbate, cuencas mediterráneas andaluzas. Además, ha añadido que en este momento ya han pasado por el Consejo Nacional del Agua los planes del Júcar y el Segura.
Por ello, ha manifestado que cuando se termine con estos planes se podrá abordar la segunda fase de la planificación hidrológica nacional que, en el derecho comunitario tenía que haberse empezado en 2010 la segunda fase y terminar en 2015.
"Lamentablemente el Gobierno anterior no hizo nada y en cuatro años vamos a tener que hacer dos planificaciones hidrológicas, lo cual se puede contar entre los trabajos de Hércules porque les puedo garantizar que ha sido ciertamente complicado, sobre todo cuando hay ríos como el trasvase Tajo-Segura, que tienen que poner de acuerdo a varias comunidades autónomas para repartir un recurso escaso como el agua", ha recriminado.
Asimismo, ha mantenido que una vez finalizada la planificación hidrológica en España se abordará un "gran pacto nacional del agua para que, con el máximo consenso" se ponga definitivamente un plan hidrológico nacional.
De este modo, aspira a que ese pacto del agua "que se sustraiga de los avatares de los cambios de partidos políticos como el socialista, que derogó el plan hidrológico nacional, sustituyó los trasvase por desaladoras que no funcionaban y que siguen sin funcionar en este momento y no puso en marcha ninguno de los planes hidrológicos de las cuencas de ninguno los ríos españoles en el tiempo en que tenía que haberlo hecho".
Respecto al plan hidrológico de la parte española de la cuenca del Tajo, ha subrayado que se trata de uno de los más importantes del conjunto nacional y que ha dado lugar a 12.000 alegaciones en el plazo de exposición pública. Sin embargo, ha añadido que se ha aprobado con "un amplísimo consenso" y que establece las medidas que garantizan abastecimientos urbanos e industriales, sobre todo a las grandes concentraciones de población como la Comunidad de Madrid y la ciudad de Toledo.
Igualmente, ha asegurado que "garantiza" la modernización y el mantenimiento de los regadíos, al tiempo que marca como objetivo que el 92 por ciento de las masas de agua estén en buen estado ecológico en 2027, lo que va a obligará a hacer un tratamiento más avanzado de las aguas residuales y a mantener caudales ecológicos en el Tajo a su paso por Aranjuez y Talavera de la Reina.
En concreto, ha indicado que el plan contempla inversiones por 6.100 millones de euros, de los que 3.500 serán para cumplir objetivos ambientales, fundamentalmente en saneamiento, depuración y reutilización de las aguas residuales urbanas. Mientras, un segundo bloque, de 2.500 millones de euros, se destinarán a satisfacer la demanda con construcción de nuevas infraestructuras de regulación, presas y pantanos y todo eso va a permitir configurar una explotación razonable de un recurso escaso que es el agua.
Finalmente, ha valorado que el Tajo es "una cuenca solidaria" porque trasvasa al Levante español y a Andalucía mediante un trasvase que el Gobierno ha regulado "con gran consenso y estableciendo normas con rango de ley" que garantiza la seguridad jurídica del funcionamiento del trasvase.