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De Boer advierte que no hay seguridad de poder detener el cambio climático

El secretario general de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer, durante su comparecencia ante la Comisión para el Cambio Climático, hoy en el Congreso de los Diputados. EFEtelecinco.es
El secretario general de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo De Boer, ha advertido hoy de que, tal y como marchan las negociaciones preparatorias de la cumbre de Copenhague, aún no se puede "decir que esta generación vaya a ser capaz de evitar el cambio climático".
En su comparecencia en la Comisión Mixta (Congreso-Senado) para el Cambio Climático, De Boer ha advertido de que este fenómeno se ha convertido en "nuestro destino" porque combatirlo es una cuestión de supervivencia para la humanidad.
Hoy por hoy, queda fuera de toda duda que "hay que reducir la emisión de gases de efecto invernadero radicalmente para no traspasar el umbral del caos climático porque, cuando lo crucemos, no habrá lugar en la tierra donde esconderse; para nadie", ha dicho.
Pese a estas clarísimas advertencias, De Boer cree que todavía hay tiempo para evitar "el caos", aunque "habrá que utilizarlo sabiamente" porque la cumbre de Copenhague es "la oportunidad de esta generación para alcanzar un pacto decisivo para el clima".
La cumbre de Copenhague, que se celebrará el próximo diciembre, será el escenario del que debería salir el acuerdo global que sustituirá al Protocolo de Kioto, cuya vigencia finaliza este año.
De Boer se ha referido a las negociaciones previas a esa cumbre y ha advertido de que el proceso está ahora en su "fase crítica".
Hasta ahora, ha explicado, ha habido "progresos, propuestas claras, muchas ideas interesantes" y "avances importantes" como el compromiso mostrado por los Estados Unidos (país no firmante del Protocolo de Kioto) o el establecimiento de un "diálogo constructivo" con China (el mayor emisor mundial de CO2).
Sin embargo, ahora hace falta "más acción" por parte de todos los implicados para alcanzar un acuerdo que combine la reducción de las emisiones con la eficiencia energética y la justicia.
Para De Boer, el acuerdo tiene que reflejar "con una claridad inequívoca" cuánto van a reducir sus emisiones los países industrializados y dejar "muy claro" qué es lo que van a hacer los países en vías de desarrollo, porque sino -ha advertido- los países ricos no van a suscribirlo.
Además, el acuerdo debe incluir un compromiso financiero "estable" para ayudar a los países más pobres a adaptarse y mitigar los efectos del cambio climático, unos fondos que en su mayor parte deben proceder de fuentes públicas pero también de fuentes de financiación privadas como el mercado de carbono, que es una gran fuente de ingresos.
Por último, "el acuerdo tiene que conseguir que los países en vías de desarrollo sientan que tienen voz y voto en la gestión de esos fondos" y para eso hay que decidir quién gestiona ese dinero, si la Convención de Naciones Unidas (como quieren los países subdesarrollados) "u otros canales" (como pretenden los industrializados), ha puntualizado De Boer.
Junto a estos cuatro pilares, el futuro acuerdo de Copenhague necesita "de manera directa y urgente" el apoyo de los políticos y legisladores porque son los que tienen que poner en marcha los mecanismos necesarios para financiar la lucha contra el cambio climático y ayudar a las empresas.
Además, De Boer cree que los Gobiernos deberían establecer tasas o impuestos que gravasen las costumbres más contaminantes de los ciudadanos "para que sepan que su futuro y su seguridad alimentaria dependen de que el mundo sea verde".