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Bruselas quiere prohibir nuevos usos de mercurio en productos e industria salvo que no existan alternativas

La Comisión Europea ha propuesto este lunes medidas para combatir la contaminación por mercurio en el que se incluye la opción de prohibir cualquier nuevo uso en productos y en industria en la Unión Europea, salvo que se demuestren "significativos" beneficios medioambientales o sanitarios y no existan alternativas libres del metal pesado.
El Ejecutivo comunitario ha adoptado un paquete de propuestas que permitirá la ratificación del Convenio de Mercurio una vez que el proceso legislativo concluya. La UE firmó este convenio en octubre de 2013 y de esta forma se comprometió a su ratificación e implementación.
De esta forma, las medida suponen ciertos cambios en la legislación actual de la UE relativa al mercurio. Además de prohibir nuevos usos, las modificaciones suponen derogar el reglamento sobre exportaciones de mercurio y componentes manteniendo las provisiones fundamentales que las prohíben y regulan la eliminación de desperdicios, restringir el unos de amalgamas dentales a formas en cápsulas y otros ajustes adicionales sobre la normativa actual necesarios para la rafiticación.
La Comisión Europea ha destacado que se trata de un "paso clave" para proteger mejor a los ciudadanos europeos de la contaminación del mercurio. El comisario de Medio Ambiente y Asuntos Marítimos y Pesqueros, Karmenu Vella, ha afirmado en un comunicado que el Ejecutivo de la UE está "incrementando los esfuerzos" para "proteger a la gente de la exposición al mercurio y mostrando el camino para eliminar el uso de este metal pesado de forma global".
Bruselas ha recordado que el mercurio puede viajar largas distancias" en el aire, por lo que es necesario una acción internacional. En esta línea, ha calculado que entre el 40% y el 80% de mercurio registrado en la UE proviene de contaminación global y que una vez que es vertido entra en la cadena alimentaria al acumularse principalmente en peces.
Por último, la Comisión Europea ha señalado que, una vez aprobada por el Parlamento Europeo y por el Consejo de la UE, la ratificación del Convenio de mercurio por la UE y los Estados miembro ayudará a su entrada en vigor haciéndola legalmente vinculante.