Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Casas, víveres y una escuela, entre las ayudas de la fundación de la Santa Sede AIN en cinco años de guerra en Siria

La fundación de la Santa Sede Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) ha colaborado durante los cinco años de guerra en Siria con ropa, víveres, productos sanitarios, alojamiento, medicinas, calefacción y hasta una nueva escuela para 950 alumnos.
Concretamente, AIN ha enviado calzado, ropa y objetos de aseo a 250 huérfanos de Homs, ha apoyado a las religiosas evacuadas a Zeidal, ha enviado jabón y otros productos sanitarios para 430 viudas de la archidiócesis de Homs, ha levantado un colegio para cerca de mil alumnos cuyas antiguas escuelas habían sido destruidas por las bombas, ha destinado estipendios de misa a sacerdotes católicos sirios y ha ofrecido alojamiento, víveres, medicinas, ropa, calefacción y electricidad a 5.000 personas asistidas por la hermana Annie en Alepo.
Esta guerra, según recuerda la fundación, ha provocado casi ocho millones de desplazados internos, y cerca de cuatro millones de refugiados, según datos de ACNUR. Esto significa que uno de cada cinco sirios ya no vive en su hogar. Además, se han producido 470.000 muertes, según el Centro Sirio de Investigación Política.
En el quinto aniversario de la guerra de Siria, AIN expresa su agradecimiento al trabajo realizado por todas las iglesias locales en este país, "que están desarrollando una labor sin límites en ayuda y socorro a la población civil". En 2015, AIN destinó un total de 3,7 millones de euros a ayudar a la población siria.
TESTIMONIOS DESDE LA GUERRA
El sacerdote Jihad de Homs, que está al cargo de dos parroquias en el centro devastado por las bombas, ofrece alojamiento y calefacción a decenas de familias que tienen que empezar una nueva vida de cero. "La respuesta a esta guerra es la Eucaristía", asegura.
También en Homs, los jóvenes cristianos visitan casa por casa a las familias para detectar necesidades. En algunas se viven situaciones duras como la de Jorge que, a sus siete años, padece cáncer terminal. La iglesia ayuda a esta familia cristiana con medicinas y bienes de primera necesidad.
En la ciudad de Alepo, el corazón del conflicto sirio, 300 familias cristianas viven prácticamente en la indigencia. Daesh corta el agua y la electricidad a los civiles, que tienen que sobrevivir entre misiles y francotiradores. Gracias a la hermana Annie, la comida llega regularmente a 550 hogares. "AIN está ayudándonos a obrar milagros", afirma la religiosa.
El director de AIN en España, Javier Menéndez Ros, señala que "los cristianos en estos países con dificultad están probados en la fe" pero añade que esta situación también pone a prueba "la caridad" de Occidente.