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La Comisión Europea afirma que ya hay más refugiados identificados en Grecia que plazas disponibles en los Estados

La Comisión Europea afirma que parte de los puntos críticos de identificación y registro de refugiados recién llegados a Grecia ya están empezando a funcionar y en la actualidad hay más refugiados en condición de ser reubicados en terceros países que gestiones de los mismos para darles acogida.
Lo ha explicado un portavoz de la representación de la Comisión Europea en España, Dimitri Barva, en un encuentro con los medios en el que ha incidido en que "la pelota ahora está en el tejado de los países de acogida" porque "los elementos están ahora a su disposición para que empiece a funcionar la reubicación y no hay plan alternativo".
Se refiere a las 160.000 personas que en función de los sucesivos acuerdos impulsados por la Comisión Europea los Estados miembros se han comprometido a trasladar a su territorio desde Grecia e Italia y de los que sólo 583 han sido reubicados, 19 de ellos en España, en un ritmo que algunos Estados relacionaban con el deficiente funcionamiento de los puntos de control desde donde debían ser derivados. "La cuestión es que ya hay más candidatos a salir, más personas identificadas en Grecia que disponibilidad real de acogida", ha sentenciado.
En su opinión, "ni España ni otros Estados están haciendo lo suficiente para que esto empiece a funcionar" porque "no es suficiente con que el Estado diga que tiene 50 plazas", tiene que gestionar con Grecia la identificación de los refugiados y el traslado a su territorio.
"Para la Comisión Europea esta es 'La Crisis', el tema número uno. Nos preguntamos si todo el mundo tiene esta misma actitud y si este asunto está en el top de la agenda política de todos los Estados miembros. Personalmente, no lo creo", ha comentado, tras apuntar que "falta que los Estados se pongan en marcha y que hagan su parte" porque la institución europea, según afirma, "ha hecho la suya".
En esta línea, ha destacado que mientras en septiembre se registraba al 8% de las personas que llegaban a la UE, hoy el 78% entra en las bases de datos de Eurodac, un paso previo imprescindible para poder entrar en el programa de reubicación. El segundo es estar localizable cuando eso suceda, algo que ofrece mayor dificultad por la falta de plazas de acogida en las que los refugiados esperen a ser trasladados. Al final, la mayoría siguen su camino hacia la Europa continental "y se esfuman", en palabras del portavoz.
FALTAN PLAZAS DE ACOGIDA
Por eso, la Comisión ha fijado como objetivo la creación de 7.000 plazas de acogida en los puntos críticos de las islas, otras 30.000 en la Grecia continental a las que se sumarían 20.000 más del ACNUR con financiación comunitaria. Faltan 12.342 de estas plazas por crear y 5.050 de las encomendadas al ACNUR, pero en las islas griegas hay 7.181 funcionando y sus hotspots cuentan con más de 400 efectivos de FRONTEX.
El portavoz ha repasado la evolución de la gestión de la crisis humanitaria de los refugiados en Europa y ha detallado que la agenda ahora pasa por tres grandes ejes en los que la reubicación, siendo imprescindible, es "sólo una de las piezas del puzzle". Entre las medidas que ha enunciado constan trabajar por la paz en Siria y "recuperar el control" de la frontera exterior y en "la gestión" de esas llegadas.
Sobre el primer asunto, si bien ha afirmado que se trabaja "intensamente" para profundizar en la vía del alto al fuego, ha apuntado que la situación en Siria no está bajo control y "es posible que los esfuerzos sean en vano" porque intervienen "demasiados factores" sobre el terreno. "Tenemos que estar preparados para que siga esta crisis", ha señalado.
En cuanto a la necesidad de "recuperar el control de la situación" porque "ahora mismo" la UE "no lo tiene", ha afirmado que esto pasa primero por "salvar vidas" y de ahí que se hayan reforzado las operaciones de FRONTEX Tritón y Poseidón que sin ser propiamente de rescate, el año pasado recogieron a 250.000 personas en el Mediterráneo y el Egeo (la cuarta parte de los llegados por mar a la UE) pero también por "aplicar Schengen", es decir, controlar la frontera exterior.
"No es cierto que la intención sea cerrar las fronteras, se trata de gestionarlas. Y no se trata de aislar a Grecia, sino de hacer funcionar Schengen. Aislar a Grecia no es la solución al problema de fondo", ha asegurado, para incidir en que "no es sólo Grecia quien tiene que poner soluciones a la situación en la frontera exterior".
EL ACUERDO CON TURQUÍA
En este contexto se enmarca, según ha dicho, el acuerdo con Turquía por el que recibirá 3.000 millones de euros a cambio de medidas como luchar contra las mafias que posibilitan a los refugiados seguir su camino a Europa, y atender a los refugiados que ya tiene en su territorio con programas en las áreas de sanidad, educación e inclusión social.
Ha destacado en este ámbito la aprobación por parte del Gobierno de Ankara de la ley que permitirá a estos refugiados acceder al mercado de trabajo, aunque conforme ha recordado, "no se aplica aún" porque le falta desarrollo reglamentario. Turquía no reconoce este ni otros derechos a los desplazados que sí tendrían en suelo europeo porque no es país firmante de los Acuerdos de Ginebra. "Nos consta que la situación de los refugiados allí es mejorable, estamos trabajando en ello", ha añadido.
Asimismo, en la línea de recuperar el control de las fronteras, Barva se ha referido a la prioridad de abrir un cauce legal de acceso a la Unión Europea mediante el reasentamiento de personas que están en campos de refugiados, "principalmente en Turquía" porque es con quien se está negociando ahora, pero también de otros países del entorno de Siria.
De las 22.000 personas que los Estados se comprometieron a reasentar desde lugares como Jordania o Líbano en mayo del año pasado, sólo han llegado 3.500 a la Unión Europea. Canadá trasladó a su territorio en dos meses a 10.000 personas procedentes de los mismos campos de refugiados. Desde la Comisión Europea explican que es una cuestión que compete a cada país, pues debe enviar misiones a esos lugares de origen y gestionarse con ACNUR para los traslados.