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Dolencias lumbares, patologías psiquiátricas y cáncer de mama, principales causas de incapacidad médica prolongada

En este sentido, el también jefe médico del Instituto Nacional de la Seguridad Social en Guipúzcoa ha adelantado que la repercusión económica del absentismo "es evidente". De hecho, según ha comentado, para el 2016 la Seguridad Social ha presupuestado 5.400 millones de euros para la incapacidad temporal y se estima que el coste para las empresas rondará los 4.700 millones.
Las dolencias lumbares, las patologías psiquiátricas y el cáncer de mama son las principales causas de incapacidad médica prolongada, según ha puesto de manifiesto el presidente de la Asociación Profesional de Médicos Evaluadores Seguridad Social (APROMESS), José Manuel Vicente Pardo, durante la clausura de la XLIII Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.
"El número de bajas se ha incrementado entorno al 23 por ciento y el gasto, en torno al 15 por ciento si lo comparamos con los datos del año anterior. A ello se deben añadir otros costes del sistema como el coste sanitario en atención a estos trabajadores enfermos y otros costes directos para la empresas en pérdida de producción, sustitución, etcétera", ha apostillado.
Del mismo modo, prosigue, las incapacidades médicas largas suponen ante todo, elevados costes en 'capital humano' y costes en 'capital salud' del trabajador, de difícil cuantificación y "graves" consecuencias. "El riesgo de pérdida de trabajo, aumento del riesgo de incapacidad permanente, disminución de calidad de vida, riesgos en la salud, deterioro de la vida familiar y de relación, gastos en apoyo a su situación, gastos sanitarios no públicos y una situación de precariedad y conflicto para la vuelta al trabajo", ha enfatizado Vicente Pardo.
ELABORAR UN MAPA DE LA INCAPACIDAD
Por todo ello, el especialista ha destacado la urgencia de elaborar un Mapa de la Incapacidad en España, para conocer la población de riesgo, marcadores de riesgo, factores de riesgo y evolución de las incapacidades médicas de larga duración.
"Si conocemos el impacto incapacitante de la pérdida de salud en la población trabajadora se procederá a una mejor gestión y adecuación de recursos atencionales, promocionales, preventivos, reintegradores, y prestacionales en torno a la incapacidad temporal y permanente", ha comentado.
Del mismo modo, ha abogado por una mayor comunicación, coordinación y cooperación entre el ámbito sanitario (prestación y atención sanitaria), el ámbito evaluador (prestaciones económicas) y el ámbito laboral (prevención y vigilancia salud laboral), creando un flujo de información entre estas tres áreas, propiciando acceso a la historia clínica y al conocimiento de las capacidades que requiere el trabajo mediante el uso de la Ficha de valoración ocupacional para trabajadores en Incapacidad Temporal en el País Vasco.
También ha defendido el favorecer la adecuación de las situaciones de incapacidad médica larga y la adaptación en el retorno al trabajo, así como posibilitar la reintegración paulatina del trabajador con 'Altas Parciales' que faciliten el reingreso al trabajo y prevengan recaídas.
"La mejor prevención es conocer por qué enfermamos y la mejor protección social es saber en qué gastamos. Por ello, el Mapa de Incapacidad es una necesidad urgente para conocer cuántos factores causan estos procesos de incapacidad médica larga, así como las circunstancias personales, laborales, sociales y demográficas que la modulan y conocer la evolución de las situaciones incapacitantes tanto temporales como permanentes, más allá del gasto, para conocer realmente el estado de la salud laboral en cada momento y poder adoptar políticas de mejora", ha zanjado.