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Esclavos en el siglo XXI

La trata de seres humanos es un delito en España desde hace sólo una semana. Ya lo era el tráfico de personas, algo diferente, porque la trata implica arrancar a una persona sin su voluntad o mediante engaños de su lugar de origen, torturarla, violarla, y obligarla a ejercer la prostitución, a trabajar en el servicio doméstico o a hacer cualquier trabajo mediante amenazas y en condiciones de esclavitud.

En España las víctimas de trata son, en su mayoría, explotadas sexualmente en pisos, clubes, o en cualquier esquina. En 2009 se logró identificar a 1.301 víctimas, 13 de ellas menores, pero se sospecha que hay más de 6.000 que podrían ser también esclavas sexuales. Y cada día Policía o Guardia Civil, o las organizaciones de mujeres que intentan ayudarlas se encuentran con nuevos casos.

En Europa se calcula que hay alrededor de 150.000 esclavos, según Antonio María Costa, director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen que está en España para apoyar que es el primer país europeo en sumarse a su acción contra la trata de seres humanos: la campaña 'Corazones azules', un distintivo que representa la frialdad de los que se lucran con la trata, la soledad y el miedo de sus víctimas.

Igualdad, en línea con el Plan Integral de Lucha contra la Trata de seres Humanos con fines de explotación sexual, inicia una campaña de concienciación a todos los ciudadanos, para que reconozcan y combatan la existencia de la Trata y de la esclavitud de personas en pleno siglo XXI. Según Bibiana Aído "ocurre aquí, ante nuestras narices. La trata es la negación misma de la dignidad humana. Se considera a las mujeres, a las niñas como mercancía, como bolsos, como muñecas".

En España existen varias sentencias judiciales por delito de explotación sexual. Pero no es fácil que las víctimas denuncien, viven aterradas, con la amenaza permanente a sus familias. Por eso es necesaria también la colaboración ciudadana. Los mensajes se dirigen a los clientes de prostitución, a quienes empleen a personas en condiciones de esclavitud. La realidad es que la trata de seres humanos es un gran negocio para las mafias y el crimen organizado: mueve sólo en Europa más de 2.500 millones de euros.