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España es de los países de la UE que más ha recortado sus ayudas al desarrollo en salud desde 2010

España es uno de los países europeos que ha realizado los recortes "más drásticos" a su Ayuda Oficial al Desarrollo en salud desde 2010 y está a la cola de los países que menos porcentaje de su renta nacional destinan a esta partida y se sitúa lejos de las recomendaciones internacionales, según los resultados del Informe 2013 de Acción por la Salud Global.
Así lo ha asegurado Emiliana Tapia, de Médicos del Mundo, durante la presentación en el Congreso de este informe elaborado por el Intergrupo sobre Población, Desarrollo y Salud Reproductiva, que muestra como la mayoría los países europeos, incluso aquellos que "tradicionalmente se consideraban defensores de la salud", parecen estar en retroceso.
La única excepción es Reino unido, que es el único donante que en virtud de los datos hasta el momento disponibles logró en 2010 alcanzar la aportación del 0,1 por ciento de su Renta Nacional Bruta (RNB), suma de las retribuciones de todos los factores de producción nacionales calculada a través del PIB, que es lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Otros países como Dinamarca, Noruega, Suecia o Países Bajos, que habían alcanzado este objetivo en años anteriores, han reducido sus aportaciones, destacando el caso de los Países Bajos, que junto con España ha sido "el país europeo que más ha recortado estas partidas".
Estas ayudas son importantes ya que "no todos los países tienen dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas", ha señalado Tapia.
En España, las ayudas en salud representaron sólo el 8,5 por ciento de toda la ayuda oficial al desarrollo en 2011, mientras que el porcentaje del RNB fue de apenas un 0,022 por ciento, lejos del 0,1 por ciento recomendado y situándose a la cola junto a países como Italia o Grecia.
De hecho, si se suman los déficit de España con el de otros países como Alemania, Francia o Italia (calculado entre su aportación real y la que deberían llegar para cumplir con las recomendaciones de la OMS) equivaldría a los recursos necesarios para el tratamiento, cuidados y asistencia a 13 millones de personas con VIH, justo el objetivo marcado para 2015 por Onusida.
El informe muestra como las ayudas de España canalizadas a través de los organismos multilaterales cayeron de los 344 millones de euros en 2009 a apenas 141 millones de euros en 2011. Prueba de este descenso es que, aunque hasta 2010 había sido uno de los diez principales donantes del Fondo Mundial, desde ese año no ha realizado ninguna aportación.
Asimismo, también muestra como también se ha retrasado en la transferencia de fondos, ya que en 2011 debía a la OMS un total de 14,8 millones de dólares (unos 10,7 millones de euros), de los que 11,5 millones de dólares (unos 83,3 millones de euros) no se pagaron hasta septiembre de 2012 y el resto no se completó hasta febrero de 2013.
Este descenso de recursos también se percibe en los fondos a nivel autonómico, según ha añadido Nerea Barrio, de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE), ya que en algunas comunidades "la cooperación es residual incluso nula", siendo una de las políticas más afectadas por los recortes presupuestarios, lo que puede llevar a España a perder influencia en los debates internacionales, según ha apuntado.
MÁS AYUDAS A COMBATIR ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
Por otro lado, durante la presentación de este informe en el Congreso también se han aportado datos del último informe Euromapping 2013, que muestra como las ayudas que más han crecido en los últimos años a nivel global han sido las destinadas a combatir las enfermedades de transmisión sexual como el VIH/sida, muy por encima de las destinadas a servicios de salud reproductiva, planificación familiar o investigación.
El informe muestra además la desigual aportación de los países a un área u otra. Así, mientras que Estados Unidos es el principal donante en ayudas contra enfermedades de transmisión sexual y planificación familiar, con un 86,6 y un 82 por ciento de la inversión global.
Sin embargo, en el apoyo de servicios de salud reproductiva casi dos tercios de la financiación procede de la Unión Europea, que también es el principal donante para el apoyo a la investigación, especialmente Reino Unido, que destina el 27 y el 20 por ciento de los fondos respectivamente.