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España, vigésimo país del mundo y tercero de la UE en mujeres directivas, según un estudio

España ocupa el vigésimo puesto mundial y el tercero de la Unión Europea (UE) en presencia de mujeres directivas en empresas, con un porcentaje del 26%, cifra ligeramente superior a la media global y de la UE, situadas ambas en el 24%, según el estudio internacional Women in Business 2016 de Grant Thornton, que analiza la situación del liderazgo femenino en el mundo a partir de más de 5.500 entrevistas a directivos y directivas de 36 países (200 en España).
En el caso de la UE, Italia (con un 29% de los cargos directivos desempeñados por mujeres), y Francia (con un 28%), lideran el ránking de las grandes economías de la UE, por delante de España (26%), del Reino Unido, (21%), y de Alemania, con tan sólo un 15%. De hecho, la presencia de la mujer en la dirección empresarial alemana ha bajado un punto desde que se iniciara el estudio en 2004, mientras que ha subido en el resto de Europa.
El ránking mundial del liderazgo femenino lo encabeza Rusia, donde las mujeres ocupan el 45% de los puestos directivos. Le siguen Filipinas y Lituania, ambas con un 39%. El resto de los primeros puestos está ocupado por una combinación de países del este de Europa (Lituania, Estonia, Letonia y Polonia) y del sudeste asiático (Tailandia, Indonesia y China). En los últimos puestos se sitúan Japón, con tan sólo un 7% de sus cargos directivos desempeñados por mujeres; Alemania, con el 15%; e India, con el 16%.
Tal y como ha explicado la socia responsable de Laboral en Grant Thornton, Aurora Sanz, el liderazgo de los países del Este en este ránking se debe a la "cultura de igualdad derivada de la herencia comunista", mientras que la presencia de Japón en el último puesto mundial se explica por "la pervivencia de prejuicios tradicionales de género" del país asiático. "De ahí que apenas haya cambios entre los primeros y los últimos puestos del ránking en las sucesivas ediciones del estudio", ha reltado Sanz.
En cambio, tal y como desarrolla la socia de Auditoría de Grant Thornton, Marta Alarcón, en la zona media se han producido variaciones significativas por "la aprobación de cuotas obligatorias para los consejos de sus cotizadas", como sucede en el caso de países como Italia y Francia, que han progresado bastante en los últimos años. Aun así, este tipo de cuotas "sí que pueden tener un efecto de ejemplo y contagio sobre el liderazgo femenino en el resto del mundo empresarial", ha señalado Alarcón.
A pesar de que España se encuentre en la parte alta de ambos ránkings, este porcentaje, del 26%, "refleja también el estancamiento en el avance del liderazgo femenino con un crecimiento de sólo dos puntos porcentuales respecto a 2012", tal y como se desprende del estudio.
Para Aurora Sanz, aún no se ha alcanzado "un nivel razonable de paridad", algo para lo que se necesitarían "varias décadas". "Cada año que pasa sin mejoras significativas en este asunto es un argumento a favor de medidas tan imperfectas como las cuotas obligatorias", ha añadido Sanz.
EL LIDERAZGO SEGÚN MUJERES Y HOMBRES
Asimismo, el estudio revela una clara divergencia entre el modelo de liderazgo predominante en las empresas y las cualidades que las mujeres directivas consideran más importantes en un buen líder.
Preguntados sobre cuáles son estas cualidades, los directivos y directivas españoles difieren notablemente. Las mujeres priorizan aspectos como la confianza en uno mismo (considerada importante por un 50% de las directivas), la capacidad de comunicación (41%) y la habilidad para gestionar situaciones complejas (41%).
Por el contrario, los hombres señalan como principal cualidad del buen liderazgo la capacidad de delegar (mencionada por un 57%), mientras que sólo un 30% considera importante la capacidad de comunicación. Resulta también notable la diferencia a la hora de valorar la integridad, que siendo la cuarta cualidad más mencionada por las mujeres (36%), ocupa la séptima posición en el caso de los hombres (19%).
"Los resultados en España, como en la mayoría de países incluidos en el estudio, retratan dos modelos de liderazgo que, si bien no son totalmente contrapuestos, sí presentan claras diferencias", ha comentado Marta Alarcón.
MOTIVACIONES DE MUJERES DIRECTIVAS
El estudio también se plantea cuáles son las motivaciones de las mujeres para alcanzar un cargo directivo. Así, en España, un 64% de las directivas señala la propia experiencia vital y profesional como una de sus principales motivaciones a la hora de optar por un puesto de liderazgo, un aspecto que sólo valora un 27% de los directivos.
El segundo incentivo en importancia es la posibilidad de impulsar la estrategia y conseguir cambios, señalado por un 59% de las mujeres frente al 46% de los hombres. Le sigue el compromiso con los objetivos empresariales, que motiva casi por igual a ejecutivas (45%) y ejecutivos (42%).
El reconocimiento de la propia capacidad que implica el ser elegido para un puesto de responsabilidad interesa más a las mujeres (36%) que a los hombres (27%). Por el contrario, el prestigio y la influencia que conlleva el cargo resultan más importantes para los directivos (26%) que para sus colegas femeninas (9%). El porcentaje de directivas para las que la posibilidad de contribuir positivamente a su comunidad supone un atractivo importante es bajo (18%), pero triplica el de los hombres.
Para Aurora Sanz, este modelo tradicional de liderazgo no sólo afecta a las mujeres, sino a las nuevas generaciones, como es el caso de los 'millenials', independientemente de su género. "El cambio hacia un liderazgo más colaborativo y más compatible con la vida personal y con las necesidades sociales va a suceder más pronto que tarde y las mujeres vamos a ser las pioneras en su implantación", ha concluido Aurora Sanz.