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Esther Tallah, Premio Harambee 2016: "Si educamos a las madres, los niños tienen el doble de probabilidades de vivir"

Las mosquiteras, claves para erradicar la malaria en Camerún
La pediatra y directora de la Coalición de Camerún contra la Malaria, Esther Tallah, que ha recibido el Premio Harambee España 2016 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, ha afirmado que si se educa a las madres y a las niñas que en un futuro lo serán, los niños en Camerún tendrán el doble de posibilidades de sobrevivir.
"Una encuesta de salud en Camerún ha demostrado que los niños que viven en hogares donde la madre ha recibido una educación tienen el doble de probabilidades de sobrevivir", explica Tallah en una entrevista con Europa Press, para poner de relieve la estrecha conexión entre la educación y la salud en Camerún.
También hará falta educación, según apunta, si se quiere acabar con la malaria, una enfermedad que afecta a más de la mitad de los cameruneses y que, según la doctora, "se puede erradicar" con algo tan sencillo como una mosquitera.
"Una gran herramienta son las campañas para repartir gratuitamente y enseñar a usar las mosquiteras. Si el 80% de la población de Camerún usara la mosquitera correctamente, el 100% de la población estaría prevenida contra la malaria", ha asegurado Tallah.
Según recuerda, a comienzos del siglo XX la malaria afectaba a toda Europa y se erradicó. Sin embargo, en África y concretamente, en Camerún, seis de cada diez pacientes que acuden al centro de salud en la actualidad son sospechosos de padecer esta enfermedad --un porcentaje que aumenta hasta el 80% en los niños-- y "todo el mundo está en riesgo de contraerla".
Los grupos de alto riesgo son las embarazadas --puede provocar abortos, partos prematuros o desnutrición del feto-- y los menores de cinco años, a los que se están administrando las Terapias de Combinación de Artemisinina (ACT) durante los meses de lluvia, que ayudan a disminuir hasta un 80% las muertes por malaria.
En cuanto al virus Zika, que también se transmite por la picadura de un mosquito, la doctora Tallah apunta que no conoce ningún caso registrado en Camerún e indica que, si se expandiera, habría que estudiar el tipo de mosquito que la transmite para tomar medidas. En el caso de la malaria, el vector de la enfermedad es un mosquito hembra anópheles del que se conoce que pica por las noches, sobre todo, de 22,00 a 2,00 horas. Por este motivo es tan eficaz la mosquitera.
MORIR POR ANEMIA O DIARREA
Esther Tallah nació en Bamenda, un pequeño pueblo en la región del noroeste de Camerún. Aunque su padre murió cuando era una niña, su madre y sus hermanos mayores se preocuparon por que estudiara y ella se decantó por la Medicina. Tras dirigir durante años el servicio de pediatría de un hospital en Yaundé, fue nombrada responsable en Camerún del área de salud del proyecto internacional para la salud materno-infantil 'Plan International'.
"Lo que amo de ser pediatra es ver a los niños recuperarse tan pronto", exclama. Sin embargo, su trabajo también tiene una cara amarga, cuando los pequeños llegan al hospital demasiado tarde y mueren por causas que se podrían haber evitado como anemia, desnutrición o diarrea.
En este momento fue cuando Tallah se dio cuenta de lo conectadas que están la salud y la educación de las madres y decidió organizar sesiones de entrenamiento en las comunidades más alejadas para corregir comportamientos y ofrecer una información básica a las mujeres.
En todo caso, la doctora reconoce que siguen existiendo algunos obstáculos para la educación como la falta de materiales gratuitos. Así, aunque el Gobierno de Camerún ofrece educación gratuita, en la práctica no lo es del todo pues los profesores piden dinero a sus alumnos para comprar cuadernos, tizas o libros de texto.
NACER PARA CASARSE
Otro impedimento son las tradiciones, pues en algunas comunidades se considera que la mujer nace para casarse y tener hijos. Por este motivo, cuando las niñas crecen, los padres dejan de invertir en su educación y en las aulas solo quedan los varones. Este fue el caso de Amina, una niña que fue prometida a un hombre de la edad de su padre ya desde antes de nacer.
"Amina tenía nueve años cuando yo la conocí --recuerda Tallah--. Cuando su madre aún estaba embarazada de ella, el padre de Amina salió un día de copas con un amigo y como no tenía dinero, le pidió prestado. A cambio, le dijo: 'Mi mujer está embarazada, si mi hija es niña, podrás casarte con ella'".
Para que no se repitan casos como el de Amina, Tallah trata de educar no solo a las niñas sino también a sus padres. Para ello, ha fundado la asociación 'Ecole, Famille, Education Integrale' (EFEDI) para que las jóvenes camerunesas, con la ayuda de sus progenitores y de sus profesores, aprendan a conocerse, a hacer buen uso de su libertad, a esforzarse por alcanzar un rendimiento académico satisfactorio y, en definitiva, a ser "protagonistas de su propio futuro".
En el marco de este trabajo, EFEDI ha levantado el colegio Tiama, un centro provisional para niñas camerunesas de 3 a 5 años. El sueño de esta pediatra es poder comprar un terreno para construir la sede definitiva de esta escuela. A este fin destinará los 3.000 euros del Premio Harambee así como el dinero que consiga a través de una campaña de fundraising que se ha puesto en marcha con motivo de su visita a España para recoger el premio.
Harambee financia más de 50 proyectos en 17 países del África Subsahariana, centrados sobre todo en la educación y la sanidad. Además, la asociación tiene como objetivo comunicar los valores de la cultura africana.