Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Foro Nuclear asegura que Chernóbil se produjo en circunstancias "irrepetibles" y que reactores similares han parado

El accidente ha provocado 50 fallecidos directos y 4.000 indirectos, según cifras oficiales de la OIEA y la OMS
El Foro de la Industria Nuclear ha señalado que un accidente como el que se produjo un 26 de abril de hace 28 años en la central nuclear ucraniana de Chernóbil sería "irrepetible" en la actualidad en las centrales occidentales.
Con motivo de la conmemoración del accidente, el Foro Nuclear ha manifestado a Europa Press que entonces se dieron "una serie de circunstancias irrepetibles en las centrales occidentales" que condujeron al accidente.
Así, han destacado la falta de cultura de seguridad, el hecho de no disponer de un organismo regulador atómico y que entonces "prevaleciera el poder político frente al conocimiento tecnológico".
Además, ha enumerado otras causas como que el reactor de Chernóbil, de tipo RBMK no disponía de un recinto de contención donde habría quedado confinada la radiactividad puesto que el diseño no permitió recuperar el control del reactor par evitar la emisión de productos radiactivos a la atmósfera.
El sector opina que un reactor de este tipo "nunca" habría obtenido la autorización para funcionar en los países occidentales. Este tipo de reactores en la actualidad, o bien se han parado "definitivamente" o bien se han perfeccionado con los programas de mejora de la Unión Europea.
En este contexto, el Foro Nuclear destaca que estos proyectos de mejora han participado también empresas nucleares españolas junto con Estados Unidos y Japón.
Un total de 435 centrales nucleares funcionan en todo el mundo a fecha de 31 de diciembre de 2013 en 31 países. Este parque atómico produjo 2.353,41 TWh, lo que representa aproximadamente el 13,5 por ciento de la electricidad total consumida en el mundo. Al mismo tiempo, existen 71 reactores nuevos en 14 países.
50 MUERTES DIRECTAS Y 4.000 INDIRECTAS
El accidente que comenzó el 26 de abril de 1986 en Chernóbil produjo 50 muertes atribuidas directamente a la radiación liberada tras la explosión de la planta. La mayoría de estas fueron trabajadores de los servicios de emergencia, que sufrieron una exposición intensas y fenecieron a los pocos meses del accidente.
Estos son los datos de la evaluación de organismos internacionales como la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se recogen en el informe de la OMS 'Chernóbil, la verdadera escala del accidente' y que se publicó en 2005.
Según la OIEA, el número total de defunciones "ya" atribuidas a Chernóbil, junto con las muertes de trabajadores de servicios de emergencia y residentes de las zonas más contaminadas que se sucederán en el futuro a consecuencia del accidente se eleva a unas 4.000.
La cifra incluye a los 50 agentes de servicios de emergencia que murieron por síndrome de irradiación aguda; nueve niños muertos de cáncer de tiroides y 3.940 fallecidos por cáncer y leucemia provocados por la radiación entre los 200.000 trabajadores de los servicios de emergencias que intervinieron entre 1986 y 1987. También se incluye en esta cifra a los 116.000 evacuados y 270.000 residentes en las zonas más contaminadas.
Estos tres grupos principales recibieron dosis de radiación más altas que el resto de las personas que se expusieron a la radiación de Chernóbil. Según la OIEA, se calcula que estas 4.000 muertes entre las 600.000 personas afectadas porque una cuarta parte de estas morirán por cánceres espontáneos no causados por la radiación de la planta atómica. Sin embargo, el aumento en un 3 por ciento provocado por la radiación será "difícil de observar", según el organismo.
Junto con estas cifras de defunciones, el citado informe considera que los efectos de Chernóbil en la salud mental fueron "el mayor problema de salud pública creado por el accidente" y atribuye este fenómeno a la falta de información exacta. De este modo, añade que estos problemas se manifiestan en evaluaciones negativas de la propia salud y su bienestar porque los habitantes creen que tienen una esperanza de vida menor, lo que les provoca una falta de iniciativa y mayor dependencia de la asistencia del Estado.
"Dos decenios después del accidente de Chernóbil, los residentes en las zonas afectadas todavía no cuentan con la información que necesitan para llevar la vida sana y productiva que podrían llevar", manifestó la coordinadora de asuntos relativos de Chernóbil del PNUD, Louisa Vinton.