Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Papa Francisco canoniza a la sueca Elisabeth Hesselblad y al polaco Estanislao de Jesús y María

El Papa Francisco ha canonizado este domingo a la religiosa sueca Elisabeth Hesselblad y al sacerdote polaco Estanislao de Jesús y María (Stanislaw Papczynski) en una misa en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, a la que ha acudido el presidente de la República de Polonia, Andrzej Duda, y una delegación sueca.
Francisco ha destacado a los dos religiosos recién proclamados santos como dos personas que "permanecieron íntimamente unidas a la Pasión de Jesús", una Pasión en la que "está la respuesta de Dios al grito angustiado y a veces indignado que la realidad del dolor y de la muerte suscita en el hombre".
"Se trata de no escapar de la cruz, de permanecer allí como hizo la Virgen madre que sufriendo junto a Jesús recibió la gracia de esperar contra toda esperanza", ha indicado el Papa durante la homilía de la misa de canonización.
En el caso de Hesselblad, fundadora de la congregación de las Hermanas Brigidinas, fue una enfermera sueca conversa al catolicismo que, durante la Segunda Guerra Mundial, se dedicó al cuidado de refugiados judíos en Italia y posteriormente trabajó también en favor del diálogo interreligioso y contra el racismo, antes de morir en 1957.
Por su parte, Estanislao de Jesús y María fue un sacerdote escolapio fundador de la congregación de Padres Marianos, que vivió en el siglo XVI y murió en 1701.
"La Iglesia nos muestra hoy dos personas que son un testimonio ejemplar de este misterio de resurrección. Ambos pueden cantar eternamente las palabras del salmista: 'volviste mi lamento en danza, Señor Dios Mío, te alabaré por siempre'", ha manifestado el Papa.
Tras la misa de canonización, previo al rezo del Ángelus dominical, Francisco ha saludado a los fieles que han participado en la celebración en la Plaza de San Pedro, a los que ha encomendado "rezar a la Virgen María para que les guíe siempre en el camino de la santidad y les ayude a construir cada día la justicia y la paz".