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Gallardón encomendará al Cervantes que examine de Castellano a quienes pidan la nacionalidad española

Justicia elaborará un manual sobre cultura española en el que deberán basarse los exámenes de integración
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha anunciado este martes en el pleno del Senado que reformará el sistema actual de concesión de nacionalidad para acabar con la "discrecionalidad" de la administración. De este modo, ha adelantado que el Instituto Cervantes se encargará de la prueba de idioma y cultura española y se elaborará un manual que deberán estudiar los solcitantes sobre el que se evaluará su grado de integración y conocimiento de la cultura española.
El anuncio se ha producido en el debate de una interpelación instada por el senador de la Entesa Catalana Rafael Bruguera, quien se había interesado por las denegaciones de solicitudes de nacionalidad que se han producido durante el proceso extraordinario abierto por Justicia para agilizar los más de 420.000 expedientes que estaban sin respuesta cuando Gallardón accedió al cargo.
El ministro ha explicado que el Código Civil concede cierto grado de "discreccionalidad" a los jueces de los registros civiles, encargados de medir la idoneidad del solicitante de nacionalidad, con "conceptos jurídicos indeterminados" como "razones de orden público o buena conducta cívica". En la práctica, mientras unos se limitan a realizar una prueba de idioma, otros interrogan al solicitante sobre cuestiones que van desde el nombre de un presidente autonómico hasta una receta tradicional.
"Lo vamos a modificar y vamos a introducir criterios objetivos en las pruebas para la nacionalidad, lo que va a dar seguridad jurídica para evitar una discreccionalidad que en estos momentos tiene la Administración y que los encargados del Registro Civil aplican con su mejor hacer, pero que indica que se pueden producir diferencias", ha señalado.
La primera medida será institucionalizar la prueba de conocimiento del Castellano delegando la tarea en el Instituto Cervantes, "que desde hace años realiza pruebas de español como lengua extranjera" y a quien se le va a encargar "que sea quien realice la prueba de conocimiento de la cultura de este país".
Según ha dicho, estarán exentos del examen "las personas originarias de países donde el Castellano sea lengua oficial y los menores escolarizados en España". Además, la prueba se adaptará a personas con discapacidad y aquellas con las habilidades de lectura y escritura limitadas. "Creemos que el Instituto Cervantes es accesible y garantiza esa objetividad", ha señalado.
En cuanto a la prueba de integración y conocimiento de la sociedad española, el ministro opina que incluso estandarizando un examen "se podría producir discreccionalidad" y por eso apuesta por elaborar "con personas de distintas sensibilidades" y participación de cuantos grupos parlamentarios quieran sumarse, "un manual que sea público y sobre el que se pueda después realizar la prueba".
El objetivo, según ha explicado, es que estando "de acuerdo sobre este manual, ninguno de los solicitantes pueda ser objeto de una pregunta fuera del mismo" y "que todas esas personas que tengan el conocimiento puedan superar la prueba".
"Creo que con la propuesta que hacemos y que es susceptible de mejora, introducimos criterios de objetividad racionales y sobre todo, de previsibilidad. Creo que no nos volveremos a encontrar con preguntas extravagantes, porque cualquiera que se haga estará en ese manual que nosotros entregaremos a todos los que quieran pedir la nacionalidad española", ha destacado Gallardón.
Para el ministro un sistema de este tipo permitirá además agilizar los plazos de concesión de nacionalidad, algo a su juicio fundamental dado que no puede quedarse en un procedimiento extraordinario como el que se ha articulado para poner al día los expedientes, "sino que debe mantenerse la misma eficiencia" de forma continuada.
En cuanto a las denegaciones que según Alturo, se estaban produciendo por razones ajenas a los solicitantes, como que el certificado de antecedentes penales hubiese caducado durante la tramitación, el ministro ha incidido en que de darse estos casos, se trata de un "error administrativo" y ha pedido al senador que de tramite a cuantos conozcan para que el propio ministerio "los solucione de oficio".
El senador de Entesa había planteado en su interpelación además cuestiones relativas a la protección internacional en España, un tema que es competencia del Ministerio del Interior, al que Gallardón se ha comprometido a dar traslado de las reivindicaciones del grupo parlamentario: que se apruebe urgentemente el reglamento de la Ley de Asilo, que lleva pendiente cuatro años; que se establezca un sistema estandarizado para trasladar a la península a cuantos solicitantes de asilo lleguen a Ceuta y Melilla y que se agilicen los plazos, que no deberían superar los seis meses.