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Llegan a Roma el segundo grupo de 101 refugiados sirios beneficiados por los 'corredores humanitarios'

La Comunidad de San Egidio ha ofrecido a España la misma iniciativa para acoger a entre 200 y 250 refugiados al año
El segundo grupo de 101 refugiados sirios beneficiados de la iniciativa ecuménica de los 'corredores humanitarios', desarrollada por la Comunidad de San Egidio y las Iglesias evangélicas ha llegado al aeropuerto de Fiumicino de Roma este martes 3 de mayo procedentes de Líbano. Una fórmula parecida es la que utilizó el Pontífice para traerse a tres familias de refugiados desde la isla griega de Lesbos.
Roberto Zoccolini, de la Comunidad de San Egidio, ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que la iniciativa se tramitó a través de un acuerdo firmado con el Estado italiano a mitad de diciembre del año pasado y que prevé la llegada de unos 1.000 refugiados.
"La primera vez llegaron 97 sirios y hoy otros 101. La idea es hacerlo extensible a otras nacionalidades. Queremos implementar 'corredores humanitarios', no sólo en Siria, sino también en Marruecos, Nigeria y Etiopía para inmigrantes provenientes de Eritrea y África subsahariana", ha subrayado Zoccolini.
"Creemos que el primer instrumento para la integración es la lengua. Lo primero que hacen nada más llegar es inscribirse al curso de lengua italiana y los niños en las escuelas", ha manifestado, por su parte, Rinaldo Piazzoni, también miembro de la Comunidad de San Egidio.
El siguiente paso es la recopilación de los documentos necesarios para ser considerados refugiados por el Gobierno italiano pero, tal y como apunta Piazzoni, los tiempos son burocráticos, bastante dilatados.
"En Italia, lo mínimo es un año. El que llega a Lampedusa, que nadie sabe quién es, necesita un año o año y medio para que le den el visto de refugiado. Sin embargo, las personas que vienen a través de los 'corredores humanitarios' han pasado tres verificaciones: uno, a la embajada de Italia en Beirut (Líbano); otro, al Ministerio del Interno del Líbano antes de salir del país; y, por último, hoy cuando han llegado a Roma, que les han tomado las huellas dactilares y les han vuelto a hacer las fotografías identificativas que van a los circuitos internacionales de Interpol etc...", ha explicado el responsable de la organización católica.
En este sentido, precisa que si son sospechosos, o tienen algún antecedente penal, no entran. A su juicio, debería instalarse un protocolo para que la migración fuera controlada de esta manera porque de otra manera se crea una situación de vacío legal.
"Esperamos que en los primeros cuatro meses puedan obtener el estatus de refugiado. Solo así pueden trabajar e iniciar el recorrido de integración. Los que llegan sin identificación están en los centros de acogida estatal que son como guetos, o cárceles", ha manifestado Piazzoni.
A LA ESPERA DE UN GOBIERNO EN ESPAÑA
Precisamente, la Comunidad de San Egidio ha ofrecido al Gobierno español poner en marcha la misma iniciativa de los pasillos humanitarios para traer a personas retenidas en campos de refugiados que ha implementado el gobierno italiano.
"Estamos en conversaciones con varios ministerios del Gobierno español. En diciembre se firmó el acuerdo con el Gobierno italiano y la idea es extenderlo a varios países de Europa, entre ellos, España", explican a Europa Press fuentes de la Comunidad de San Egidio en Madrid. Si bien, precisan que la actual situación política en el país, con un Ejecutivo en funciones y en vistas a unas nuevas elecciones, está retrasando cualquier tipo de decisión.
La Comunidad cristiana de San Egidio precisa que sus recursos son limitados, pero tendrían capacidad para acoger en España a entre 200 y 250 refugiados al año que serían recibidos en sus centros de Madrid y Barcelona, donde podrían resolver asuntos médicos, de acompañamiento social y convalidación de estudios, antes de ser enviados a otras provincias de España.
Además, cubrirá todos los gastos en colaboración con entidades aliadas y con los fondos obtenidos de los tres promotores del proyecto en Italia --San Egidio, iglesias evangélicas y valdeses--. Precisamente, ya están preparando todos los recursos disponibles para que en cuanto tengan el visto bueno del Gobierno, puedan empezar a acoger.
En cuanto a los criterios de selección de los refugiados, desde el movimiento explican que darán prioridad a niños, madres solas, personas enfermas y familias especialmente vulnerables. Además, la novedad del proyecto de los corredores humanitarios es que se trata de refugiados que permanecen bloqueados en campos en origen, de Líbano, Etiopía y Marruecos y a los que se traslada a Europa en avión evitando que se pongan en manos de mafias o que arriesguen su vida en el mar.
La iniciativa, que de momento solo se ha puesto en marcha en Italia, se activó después de un intento fallido que la Comunidad de San Egidio hizo el año pasado para que la Unión Europea abriera estos pasillos humanitarios a nivel comunitario. Por ahora, la propuesta ha calado en el gobierno de Italia y esperan que "en breve" ocurra lo mismo en más países. El movimiento quiere demostrar a Europa que es posible "un modelo de acogida diferente".