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Nuclenor dice que los 10.000 euros que pide a Greenpeace son para cubrir los gastos ocasionados por la protesta

Nuclenor, el titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) ha explicado a Europa Press que los 10.000 euros que reclama a la organización ecologista Greenpeace corresponden a los daños ocasionados por la protesta realizada en las puertas del reactor y que provocó la activación de los protocolos de emergencia.
La empresa ha presentado un recurso por los daños ocasionados por la acción de protesta realizada por Greenpeace el 5 de marzo, cuando reclamaron el desmantelamiento inmediato de la planta. El juzgado ha considerado que la "acción pacífica" se tramitara como un juicio de faltas pero Nuclenor ha recurrido y reclama esta cantidad.
El portavoz de Santa María de Garoña, Elías Fernández Centella, ha manifestado a Europa Press que, una vez la empresa ha valorado los daños ocasionados, los protocolos que tuvieron que activarse, los equipos, las personas empleadas, la dedicación de estas y, en conjunto, el complejo protocolo puesto en marcha, se ha puesto sobre la mesa el dinero que ha supuesto y que se ha cifrado en torno a unos 10.000 euros.
Por otro lado, en respuesta a las declaraciones formuladas por la responsable de energía de la ONG, respecto a las grietas en la vasija del reactor, el portavoz de la planta ha precisado que estaba previsto revisar la vasija durante la última parada de recarga, en 2011, pero en agosto, después de que se realizaran una serie de consideraciones se aplazó.
En cualquier caso, ha destacado las "diferencias" de esta vasija respecto de su hermana belga, también en cuanto a la presión que soportan, la primera de 70 kilos y la segunda de 140 kilos de presión del agua en ebullición. Así, han detallado que cuando se reanudó la operación de la central se inspeccionó la vasija y que el Consejo de Seguridad Nuclear ha estimado que el funcionamiento es satisfactorio. "No todos los coches salen de fábrica con los mismos problemas", ha apuntado.