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OCU califica de éxito su campaña 'Sabemos lo que comemos'

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha calificado de éxito su campaña 'Sabemos lo que comemos', puesta en marcha hace un año, con el objetivo de denunciar las prácticas a menudo engañosas que algunos fabricantes utilizaban a la hora de etiquetar sus productos.
Desde la organización recuerdan que "no se trata de un fraude por parte de los fabricantes sino del uso de determinadas técnicas en el etiquetado que pueden llevar a engaño a los consumidores haciendo más atractivo el producto".
Para poner fin a este tipo de prácticas engañosas en el etiquetado, desde OCU se reclaman medidas como la obligatoriedad de que el ingrediente destacado en cada producto vaya junto al porcentaje del mismo en el mismo tamaño de letra, que los reclamos publicitarios no arrinconen en la etiqueta a la información obligatoria, que no se use el término 'natural' hasta que no haya reglas estrictas al respecto o que se sustituya la 'sugerencia de presentación' por fotos reales de los productos.
Para OCU estas prácticas, "además de ser poco éticas, no solo perjudican a los consumidores, sino que van en detrimento de los propios fabricantes al generar desconfianza y descontento".
Una vez cerrada la campaña, desde OCU se destaca la satisfacción ante la respuesta encontrada en los consumidores, con más de 5.200 personas adheridas a la campaña a través de la página Movilízate, el site que OCU tiene para albergar las distintas campañas en marcha.
Además de ello desde OCU se quiere poner en valor el importante seguimiento que esta campaña ha tenido en redes sociales, a través de las cuales se han podido documentar más de 300 casos de etiquetas engañosas, lo que ha permitido ponerse en contacto con los fabricantes concernidos, quienes en muchos casos han corregido las prácticas en cuestión.
Entre los casos más habituales OCU ha señalado el juego que muchas veces se hace con los porcentajes, la falta de claridad en cuanto a los ingredientes utilizados en la fabricación del producto o la utilización de fotos en las que solo se destaca lo que el fabricante quiere y se esconden convenientemente otros ingredientes cuya presencia no se quiere resaltar.
"En muchas ocasiones estos trucos solo se descubren leyendo muy atentamente las etiquetas, algo que a veces es difícil debido al minúsculo tamaño de letra que se utiliza en estos etiquetados", advierten.
La campaña destaca como truco el uso en su promoción del carácter natural o artesanal de los productos. "Este truco provoca gran irritación en los consumidores cuando descubren que se trata de meros productos industriales como ocurre en muchas ocasiones con magdalenas, panes o patatas fritas", recuerda.
De igual modo ocurre con las fotos que aparecen en los envases, las cuáles muchas veces poco tienen que ver con lo que el consumidor realmente se encuentra al abrir aquel sin que se pueda hacer nada contra el fabricante por el mero hecho de haber usado el término "sugerencia de presentación".