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La ONU quiere evacuar a 19.000 musulmanes amenazados por milicias cristianas en República Centroafricana

Naciones Unidas ha asegurado este martes que quiere evacuar de forma a urgente a 19.000 musulmanes que viven amenazados en varias zonas de República Centroafricana, incluida la capital, Bangui, por las actividades de milicianos cristianos 'anti-balaka'.
Estas fuerzas controlan las principales carreteras que conectan la capital centroafricana, así como la mayoría de localidades en el suroeste del país, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). La milicia se ha militarizado y ha aumentado sus ataques contra la población musulmana y las fuerzas de paz africana (MISCA).
"Lo que no queremos es quedarnos y ver cómo se produce una masacre", ha afirmado una portavoz de ACNUR, Fatoumata Lejeune-Kaba, en una rueda de prensa. Lejeune-Kaba ha advertido de que la situación se habría convertido en un genocidio de no ser por la presencia de la MISCA y de las tropas francesas.
Los 'anti-balaka' representan una amenaza para los musulmanes sobre todo en el barrio PK12 de Bangui, así como en las localidades de Boda, Carnot y Berberati --al oeste de la capital-- y en Bossangoa --al norte--. "Tememos por las vidas de 19.000 musulmanes", ha reconocido la portavoz de ACNUR.
Por este motivo, la ONU quiere agilizar la "evacuación" de estas personas "a zonas más seguras", tanto dentro como fuera de República Centroafricana.
Lejeune-Kaba ha explicado que ACNUR quiere trasladar a parte de los musulmanes a Kabo y Moyen Sido, cerca de la frontera con Chad y donde la presencia de 'anti-balaka' parece bastante menor. Sobre la posibilidad de si estas evacuaciones supondrían reforzar al norte como feudo musulmán y dejar el sur para los cristianos, la portavoz ha dicho que sólo intentan evitar un riesgo inminente para un número determinado de personas.
"Reubicar a las población para evitar peligros no impide su vuelta. Al contrario, lo que queremos es ver que puedan regresar en algún momento", ha subrayado Lejeune-Kaba.
Al menos 60 personas han muerto en Bangui desde el 22 de marzo, según la portavoz de la oficina de la ONU para los Derechos Humanos, Cecile Puilly, que ha reiterado el llamamiento del secretario general de la organización, Ban Ki Moon, para desplegar "miles de efectivos de paz y policías" adicionales.