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PPE defiende la competencia nacional y los derechos del no nacido frente a las críticas a la reforma española

Los grupos de izquierdas y liberales instan a la UE a actuar contra la reforma por ser "innecesaria" y "retrógrada"
El Partido Popular Europeo (PPE) ha defendido este jueves que el aborto es una competencia nacional sobre la que la Unión Europea no tiene nada que decir, aunque ha evitado referencias directas al anteproyecto de ley que ultima el Gobierno de Mariano Rajoy; durante un debate en la Eurocámara en el que el resto de fuerzas mayoritarias (Socialistas y Demócratas, Liberales, Verdes e Izquierda Unitaria) han instado al Ejecutivo español a retirar la reforma por considerarla un "retroceso" para los derechos de la mujer.
Las intervenciones de los eurodiputados 'populares' y del grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) se han centrado en la necesidad de proteger los derechos del no nacido, al tiempo que han rechazado debatir la cuestión en profundidad amparándose en que la UE no es el foro adecuado para ello.
"No podemos recomendar cuestiones que son a veces inaceptables en algunos Estados miembros, pero sí podemos pedir una mejora de la asistencia sanitaria a mujeres embarazadas y madres", ha dicho la eurodiputada del PPE Edit Bauer, quien ha admitido la "división" en la opinión pública por las distintas legislaciones en los 28, pero ha recalcado que los derechos sexuales y reproductivos son "competencia y responsabilidad de los Estados miembros".
El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Transportes, Siim Kallas, representante del Ejecutivo comunitario en el debate, ha eludido exponer una posición clara de Bruselas al respecto porque sus "competencias son limitadas".
"La Unión Europea no tiene competencia en políticas de aborto y, por tanto, no puede interferir en políticas nacionales en este ámbito", ha explicado Kallas, tras varias intervenciones de eurodiputados reclamando a la Comisión que impulsara una política común en la materia y que actuara para frenar los cambios en España.
Desde la izquierda europea y el grupo liberal, sin embargo, los eurodiputados han lanzado mensajes de "solidaridad" y "apoyo" hacia las mujeres españolas por las consecuencias de la reforma del aborto.
"La salud sexual y reproductiva no tiene nada que ver con la tradición o la cultura de un país, sino que es una cuestión de derecho y dignidad", ha afirmado la socialista Edite Estrela, autora de un informe sobre la cuestión que fue rechazado el pasado diciembre por la Eurocámara con los votos del PPE.
Mientras que la liberal Sophie In't Veld (ALDE) ha afeado al PPE que emplee un "doble rasero" para no discutir sobre los derechos de las mujeres escudándose en el principio de subsidiariedad de los países y ha subrayado que "donde el aborto es legal, los casos (en que las mujeres recurren a él) son menores".
Ante las críticas a la política del Gobierno de Mariano Rajoy, Teresa Jiménez-Becerril (PP), se ha mostrado sorprendida por el "tono acusatorio" de las voces contrarias a la reforma, que "no han aceptado" que es en los parlamentos nacionales donde estas cuestiones deben ser defendidas. Además, se ha mostrado firme en cuanto a que el Gobierno "siempre" se ha colocado a favor de los derechos humanos y está "legitimado" por las urnas para emprender cambios legales.
"No admito que nadie nos acuse de recortar los derechos de las mujeres por querer conciliar el derecho a la vida con la salud y la protección de las mujeres. No son (derechos) irreconciliables", ha zanjado Jiménez-Becerril.
"LEY INNECESARIA"
La mayoría de las intervenciones en contra de la reforma española han subrayado el "paso atrás" que, a su juicio, supondría para los derechos de las mujeres que salga adelante el anteproyecto de ley tal y como lo ha formulado el Ministerio de Justicia; al tiempo que han pedido a las instituciones europeas que se pronuncien.
"Las mujeres queremos tener libertad para decidir cuándo y cómo queremos concebir a nuestros hijos y entiendo que la UE debería legislar de manera clara para proteger esa libertad de las mujeres, porque supone también una protección para los hijos", ha afirmado la eurodiputada Izaskun Bilbao (PNV). También el representante de Aralar, Iñaki Irazabalbeitia, ha apostado por una "política común" en la UE para asegurar los "mismos derechos" a todas las mujeres.
Por su parte, la socialista Iratxe García ha defendido la libertad de las mujeres como uno de los valores de la Unión Europea y ha pedido que Europa "no permanezca impasible" mientras el Gobierno pone en marcha una reforma "que no es necesaria", "si no es por querer imponer una parte de la población una moral hacia el resto de las mujeres".
Entre las intervenciones más duras, la del eurodiputado de Los Verdes Raül Romeva (ICV) que ha tachado la reforma del PP de "menosprecio" a los derechos de la mujer con una "fuerte carga ultraconservadora y reaccionaria", que pretende imponer la "restricción más dura del aborto" en la época democrática.
"Es una ley innecesaria, inoportuna, machista, clasista, retrógrada, improcedente e impropia de los tiempos en que vivimos, por lo que insto a la Comisión a hacer todo lo posible para evitar que tenga lugar tal despropósito", ha dicho Romeva, quien durante el debate ha mostrado carteles con el mensaje "Aborto legal, seguro y gratuito para todas".
Por su parte, el representante de Izquierda Unida en la Eurocámara, Willy Meyer, también ha atacado los cambios en la ley española y ha indicado que su grupo promueve un manifiesto en contra de la reforma que cuenta ya con el apoyo de 179 eurodiputados, aproximadamente una cuarta parte del Hemiciclo.