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El Papa en el PMA: "Escuchar el grito del pobre les permitirá no dejarse encasillar en fríos formularios"

El Papa ha invitado a los trabajadores del Programa Mundial de Alimentos a que escuchen "el grito del pobre" para "no dejarse encasillar en fríos formularios" y a ver "detrás de cada expediente un rostro humano que requiere ayuda", durante la visita a su sede en Roma.
"Es importante que ustedes no se dejen agobiar por los dosieres y alcancen a descubrir que, en cada papel, hay una historia concreta, con frecuencia dolorosa y delicada", ha señalado el Pontífice en una breve intervención ante los empleados del organismo.
En la primera visita del máximo representante de la Iglesia Católica a las instalaciones para reunirse con los trabajadores de esa agencia de Naciones Unidas, el Papa ha manifestado que "el hambre es una de las mayores amenazas a la paz y a la serena convivencia humana". De este modo, ha dicho que es "una amenaza" que hay que encarar "con decisión y resolver con urgencia" porque el mundo no se puede contentar solamente con "denunciar o estudiar".
"Cada uno de nosotros, con la responsabilidad que tiene, debe actuar en la medida de sus posibilidades para alcanzar una solución definitiva a esta miseria humana, que degrada y merma la existencia de un número muy grande de hermanos y hermana nuestras", ha asegurado.
Por ello, ha determinado que a la hora de ayudar a cuantos la padecen "cruelmente", nadie "sobra ni puede limitarse presentar una excusa, pensando que es un problema que le sobrepasa o que no le afecta".
SALVAGUARDAR VIDAS CONCRETAS
Así, ha explicado que la lucha contra el hambre implica trabajar "no por una idea abstracta, no por la defensa de una dignidad teórica, sino por salvaguardar la vida concreta de cada ser humano". "El desarrollo humano, social, técnico y económico es el camino necesario para asegurar que cada persona, familia, comunidad o pueblo pueda afrontar sus propias necesidades", ha manifestado.
Así, ha precisado que en las zonas más pobres y deprimidas, esto significa "disponer de alimentos en caso de emergencias", pero también "posibilitar el acceso a medios e instrumental técnico, a puestos de trabajo, a microcréditos", y así "procurar que la población local fortalezca su capacidad de respuesta a las crisis que surjan de forma repentina".
En este sentido, el Papa ha señalado que no se refiere solamente a "cuestiones materiales" al incidir en que se trata ante todo de un "compromiso moral" que permita mirar con "responsabilidad" a la persona que tengo al lado, así como al "objetivo general de todo el Programa".
"Frente a tantos retos, ante los peligros y trastornos que continuamente surgen, da la impresión de que el futuro de la humanidad solamente consistirá en responder a pruebas y riesgos cada vez más concatenados y difíciles de predecir, tanto en su amplitud como en su complejidad", ha reconocido. Sin embargo, les ha pedido que no se desanimen y que se alejen de "la tentación de la desconfianza o de la indiferencia".
"Crean firmemente que el quehacer diario de todos ustedes está contribuyendo a convertir nuestro mundo en un mundo con rostro humano, en un espacio que tenga como puntos cardinales la compasión, la solidaridad, la ayuda recíproca y la gratuidad", ha apuntado.
Por otro lado, ha manifestado que cuanto más grande sea "su generosidad, su tenacidad y su fe", en mayor grado la cooperación multilateral podrá hallar "adecuadas soluciones". "Se podrá agrandar las visiones parciales e interesadas y abrir caminos novedosos a la esperanza, el justo desarrollo humano, la sostenibilidad y la lucha por cerrar la brecha a las injustas desigualdades económicas, que tanto hieren a los más vulnerables", ha subrayado.
El Papa ha elogiado la importancia del trabajo que el PMA desarrolla "con gran competencia y no pocos sacrificios, de forma generosa, incluso en situaciones arduas y a menudo de inseguridad por causas naturales o humanas".
Así ha incidido en que el éxito de la batalla contra el hambre depende en gran parte en "no dejarse vencer por la inercia y poner en toda la capacidad de iniciativa, imaginación y profesionalidad, a fin de buscar cada día vías nuevas y eficaces para derrotar la malnutrición y el hambre que sufren tantos seres humanos en diversas partes del mundo".