Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Papa llega a Roma tras su viaje apostólico por Corea del Sur

Llamamiento a la unidad de las dos Coreas, crítica a la pobreza y cercanía a las víctimas del Sewol, principales gestos y mensajes
El avión oficial del Papa Francisco ha aterrizado en el aeropuerto de Ciampino (Roma) sobre las 18,00 horas (hora local) procedente de Seúl (Corea del Sur), en el que ha sido su tercer viaje internacional y el primero de un Pontífice al país asiático en 15 años, una gira en la que ha transmitido numerosos mensajes de carácter político y otros pastorales, además de dejar diversas muestras de afecto y consuelo, principalmente, entre los familiares de las víctimas del hundimiento del ferry 'Sewol'.
Así, el pasado 14 de agosto, nada más llegar a Seúl, el Santo Padre se reunió ante líderes del país en el Palacio Presidencial, donde se mostró "preocupado" por la búsqueda de paz en la península de Corea porque "afecta a todo el mundo, cansado de guerras" y ha pedido renovar esfuerzos a favor de la reconciliación y la estabilidad en la península.
Posteriormente, durante su encuentro en la sede de la Conferencia Episcopal Coreana, pidió a los obispos coreanos que rechazaran la tentación de una vida "mundana" basada en el "éxito" y el "poder" en medio de una sociedad "cada vez más secularizada y materialista".
En la misma línea, durante una misa celebrada en la localidad de Daejon para conmemorar la memoria de las más de 300 personas que murieron en abril a causa del hundimiento del 'Sewol', instó a los ciudadanos surcoreanos a tener cuidado con el "cáncer" espiritual que suele acompañar a las sociedades ricas.
El Papa Francisco también lamentó el aumento de la pobreza en sociedades en las que existe una "inmensa riqueza" y donde "rara vez se escucha el grito de los más pobres", en la ceremonia de beatificación de 124 mártires surcoreanos, que formaban parte de la primera generación de católicos surcoreanos que fueron asesinados por motivos religiosos durante los siglos XVIII y XIX, a manos de las autoridades de la época, que temían que la difusión del catolicismo debilitase el confucianismo.
Asimismo, animó a las iglesias católicas asiáticas a mantener el "diálogo" y estar "abiertas" a otras culturas, durante el encuentro mantenido con una representación de obispos del continente asiático. En su último acto en Corea, el Santo Padre volvió a hacer un llamamiento a la reconciliación en la península coreana y pidió a los ciudadanos coreanos rechazar "una mentalidad de sospecha y confrontación" para encontrar nuevos caminos para construir la paz, como había solicitado en su encuentro con los jóvenes el 15 de agosto, cuando volvió a pedir rezar por la unidad de las dos coreas, "una familia dividida que habla con el mismo idioma".
CERCANÍA CON LOS JÓVENES
Precisamente, Francisco se ha mostrado muy cercado a los jóvenes durante este viaje, que ha coincidido con la VI Jornada de la Juventud Asiática. Así, en el evento de clausura, en el que se anunció que Indonesia acogerá la próxima reunión, en 2017, pidió a los jóvenes de Asia estar "despiertos y vigilantes". "Juventud de Asia, levántate!", exclamó ante más de 45.000 asistentes.
Bergoglio almorzó además con 18 jóvenes procedentes de diversos países de Asia y visitó la Universidad Sogang, un centro fundado por los jesuitas en Seúl en 1960, una visita que no estaba programada, al igual que la ceremonia de bautizo que tuvo lugar este domingo, en la que el coreano Lee Ho Jin, padre de una de las jóvenes víctimas del 'Sewol', se convirtió al catolicismo y fue bautizado con el nombre de Francisco.
Otros mensajes del Papa han hecho alusión a "la castidad, la pobreza y la obediencia" durante su encuentro con comunidades religiosas de Corea, en el que reconoció que la vida en comunidad "no siempre es fácil pero es un campo de entrenamiento providencial para el corazón" con el fin de crecer "en la misericordia, la paciencia y la caridad perfecta", mientras que en su encuentro con líderes del apostolado laico destacó el papel de la familia, "célula básica de la sociedad".
Ha visitado además un Centro de Recuperación para personas con discapacidad y ha rezado ante el 'Jardín de los bebés abortados'. El Papa ha pronunciado muchos de sus discursos en público en inglés y, durante su estancia por Asia, no ha olvidado la situación que se vive en Irak a través de su cuenta oficial en Tiwtter. "Muchas personas inocentes se han visto obligadas a abandonar sus hogares en Irak. Señor, te pedimos que puedan regresar pronto", ha expresado en esta red social este mismo lunes, de camino a Roma.
GUIÑO A CHINA
Por otro lado, en su viaje de vuelta al Vaticano, tras entrar en el espacio aéreo chino, envió un nuevo mensaje al presidente del gigante asiático, Xi Jinping, para expresarle "sus mejores deseos", como ya hiciera en su viaje de ida.
El Papa siempre envía telegramas a los líderes de los países cuando sobrevuela su espacio aéreo, si bien en esta ocasión se ha tratado de una situación especial debido a las relaciones entre China y Vaticano.