Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Papa agradece a la Congregación Doctrina de la Fe su "esfuerzo" ante los casos de abusos a menores

El Papa Francisco ha agradecido a los miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, a los que ha recibido este viernes en audiencia, el "esfuerzo" y "responsabilidad" con que han tratado los casos de abusos a menores en la Iglesia.
"La adhesión de fe a la persona de Cristo implica tanto el acto de la razón como la respuesta moral a su don. En este sentido, os doy las gracias por todo el esfuerzo y la responsabilidad con que tratáis los casos de abuso de menores por parte del clero", ha subrayado el Pontífice.
De esta forma, el Papa ha insistido en que la fe no es solo para "conservarla en la memoria" sino para "vivirla". Por ello, ha invitado a "custodiar la integridad de las costumbres, sobre todo, en los ámbitos más sensibles de la vida".
Precisamente, para cuidar la integridad de la fe y de las costumbres, considera imprescindible un "compromiso colegial" y una "correcta sinodalidad". En este sentido, ha citado la reunión organizada por la Congregación con los representantes de las Comisiones Doctrinales de las Conferencias Episcopales de Europa, para abordar colegialmente algunos retos doctrinales y pastorales.
A su juicio, estas reuniones ayudan a suscitar en los fieles un nuevo empuje misionero y una mayor apertura a la dimensión trascendente de la vida, "sin la cual Europa corre el riesgo de perder el espíritu humanista que, no obstante, ama y defiende".
En su discurso a la asamblea plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Francisco se ha centrado en el tema de la misericordia, con motivo del Jubileo que ha convocado este año, y ha exhortado a volver a enseñar a los fieles católicos que "las obras de misericordia no son una devoción sino que son muy importantes".
"En el ocaso de la vida, se nos preguntará si hemos dado de comer al hambriento y de beber al sediento, también se nos preguntará si hemos ayudado a las personas a salir de sus dudas, si nos hemos comprometido a acoger a los pecadores, advirtiéndolos o corrigiéndolos, si hemos sido capaces de luchar contra la ignorancia", ha apuntado.