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El Papa reclama una "respuesta coral" que distribuya de manera ecuánime el peso en el drama de los refugiados

El Papa ha reclamado una respuesta coral a través de acuerdos implementados "con decisión y sin reservas" que distribuya de manera ecuánime el peso en el drama de los refugiados, al tiempo que ha destacado el papel de Grecia y de otros países que están "en primera línea" de la ayuda.
Durante el rezo del ángelus de este domingo, Francisco ha afirmado que en sus oraciones tiene siempre presente "el drama de los refugiados que huyen de guerra y otras situaciones inhumanas y, en particular, a Grecia y a otros países que están en primera línea prestando a estos una generosa ayuda y necesitan de la colaboración de todas las naciones".
"Una repuesta coral puede ser eficaz y distribuir de manera ecuánime los pesos. Por eso conviene incidir con decisión y sin reservas sobre las negociaciones", ha asegurado al respecto.
Asimismo, ha determinado que el acuerdo del cese del fuego en Siria da esperanzas y ha pedido oraciones para que "esa espiral (de violencia) pueda aliviar a la población que sufre, favoreciendo la necesaria ayuda humanitaria" y "abra camino al diálogo y la paz tanto deseada".
Por último, ha rezado por las víctimas del ciclón 'Winston' a su paso por las islas Fiyi que han ascendido a 44 en las últimas horas. "Deseo, además, asegurar mi cercanía a la población de las Islas Fiyi duramente golpeadas por el devastador ciclón. Rezo por las víctimas y por los que prestan ayuda", ha asegurado.
Durante la catequesis Francisco ha defendido que ante la "mentalidad supersticiosa" de los que en tiempo de Jesús interpretaban de "manera equivocada" las desgracias cotidianas, Jesús predicó que "Dios no permite tragedias para castigar las culpas".
Así ha criticado las actitudes de los pensaban que "si esos hombres habían muerto así, era señal de que Dios los ha castigado por alguna grave culpa que habían cometido". Sin embargo, ha abogado por no descargar la culpa de estos acontecimientos ni en Dios, ni en las víctimas.
Además, ha pedido una "radical conversión" en los corazones de los fieles y "en el camino de la vida" que abandone "el mal y la hipocresía". Y ha añadido: "Todos tenemos un poco de hipocresía. En suma, no podemos conformarnos con yo soy bueno, soy buena... Creemos que así nos justificamos, pero por desgracia cada uno de nosotros se parece a un árbol que ha dado muestras de esterilidad. Jesús se parece al campesino que tiene paciencia ante el higo que no ha florecido".
De este modo ha pedido la conversión total en el Año Jubilar de la misericordia al tiempo que ha destacado la "paciencia de Dios" que es "irreducible".
"Nunca es tarde para convertirse", ha señalado finalmente.