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Proyecto Salvavidas impulsa una iniciativa para prevenir los ataques cardíacos en el domicilio

El Proyecto Salvavidas ha impulsado una iniciativa para que las comunidades de vecinos puedan disponer de desfibriladores dado que el 65 por ciento, de los 30.000 fallecimientos por muerte súbita en España, ocurren en el domicilio.
Por esta razón, esta organización ha creado el proyecto 'Comunidad de Vecinos Cardioprotegida' porque tal y como indica Rubén Campos, experto en cardioprotección y fundador del Proyecto Salvavidas, el tiempo de respuesta para salvar a una persona que ha sufrido un ataque cardiovascular es insuficiente hasta que lleguen los servicios de emergencia. Disponer de uno de estos equipos en la comunidad de vecinos "puede ser vital" y, según Rubén Campos, "en países como EE.UU o Japón es muy habitual encontrar estos equipos en comunidades de vecinos, son países que nos llevan diez años de ventaja en el mundo de la cardiprotección".
Una 'Comunidad de Vecinos Cardiprotegida' es aquella que dispone de un disfibrilador ubicado e instalado según las recomendaciones de la Sociedad Española de Medicina (SEMST). Además, debe tener personas formadas en reanimación cardiovascular y en el uso de estos equipos. Las primeras comunidades que cuentan con este equipo tienen en común que disponen de piscina, vecinos que padecen alguna cardiopatía o comunidades donde vive algún profesional sanitario.
El doctor Juan Pablo García Paine, médico de urgencias e instructor de soporte vital del Plan Nacional de Reanimación Cardiopulmonar, ha señalado que "los desfibriladores semi automáticos han nacido para que cualquier persona con una mínima formación pueda utilizarlos. La presencia en lugares públicos puede salvar muchas vidas ya que, tras una parada cardiaca, actuar en los primeros cinco minutos aumenta el índice de supervivencia".
Los desfibriladores están cada vez más presentes en lugares públicos y "mediante el Proyecto Salvavidas se obtiene la certificación de espacio cardioprotegido", ha añadido el doctor García Paine. Hasta ahora, instalar este equipo tenía un coste superior a 2.000 euros, sin contar con el mantenimiento. No obstante, el Proyecto Salvavidas ha conseguido que se pague una cuota mensual de 99 euros que incluya el mantenimiento, el equipo, alarma y formación para vecinos.