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Pruebas de ADN confirman que los restos hallados en un restaurante de Segovia son de un hombre desaparecido en junio

Los resultados obtenidos tras las pruebas de ADN realizadas a los restos óseos encontrados en la finca del restaurante 'Lago', a las afueras de la capital segoviana, confirman que el cadáver es el de Fernando París, de 78 años y que desapareció el pasado 15 de junio.
Fuentes de la Subdelegación del Gobierno han indicado a Europa Press que la Policía Nacional ha entregado este viernes los restos humanos analizados y la confirmación al juez.
La iglesia de San Frutos acogerá mañana a las 12.00 horas la misa funeral, así como una misa de privilegio a las 20.00 horas. Los huesos serán incinerados en la funeraria Santa Teresa.
Los restos de París, conocido fotógrafo de Segovia, fueron hallados el pasado 6 de enero por unos niños que jugaban en el área recreativa de la finca. Al día siguiente la familia aseguró que los efectos encontrados junto a ellos pertenecían al anciano, así como la ropa, si bien quedaba pendiente la confirmación oficial.
Según las declaraciones de uno de los hijos, Roberto París, el área donde se hallaron los restos, en la finca del restaurante 'Lago', coincide con el lugar que el propio anciano, con principio de Alzheimer, describió por teléfono cuando el pasado sábado 15 de junio se desorientó al coger el autobús cuando acudía al tanatorio a velar a su hermano.
El hijo señaló que durante la búsqueda se rastreó esa misma zona, si bien la finca se hallaba cerrada cuando los participantes en la misma se acercaron por el lugar. La familia cree que el anciano accedió a ella por la tarde durante la celebración de un banquete de boda, cuando se hallaba abierta, y se adentró hasta la parte trasera, donde cayó y no se pudo levantar.
Durante los días posteriores se buscó a pocos metros del lugar donde permanecía, aunque siempre por la parte exterior de la valla, puesto que suponían que los responsables o trabajadores del establecimiento habían buscado por el entorno y tenían controlada la finca.
De hecho, el entorno del restaurante fue el lugar escogido como eje de operaciones, puesto que era el más coincidente con la descripción que aportó Fernando París antes de que la batería de su teléfono móvil se agotara.