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Regantes culpan a las renovables de provocar un "agujero económico" que provoca la subida de la factura eléctrica

El presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE), Andrés del Campo, ha culpado este miércoles a las energías renovables de ser una de las causas "principales" del déficit de tarifa que ha derivado en la reforma energética del pasado mes de agosto y que tiene como objetivo distribuir "este agujero económico del sistema eléctrico entre Estado, empresas y consumidores".
Durante su intervención en la jornada 'Tecnologías y estrategias para el ahorro de energía en los regadíos' organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo ha recordado que esta nueva norma provoca en los regantes un sobre coste de 100 millones de euros anuales en la factura eléctrica, lo que representa el 41 por ciento de sus costes generales, seis puntos más que antes de la reforma.
Además, ha manifestado que para FENACORE la subida (que se suma al alza del 70 por ciento de los últimos seis años a causa de la supresión de las tarifas especiales para riego) pone de manifiesto cómo los consumidores, "sin tener culpa alguna, acaban pagando las consecuencias de una política energética errónea que ha generado un descuadre de más de 26.000 millones entre el precio de la electricidad y el coste del suministro".
En este sentido, ha dicho que es "discriminatorio" el reparto para paliar un déficit de tarifa cuyo origen está en potenciar la producción de renovables sobre la base de criterios políticos en l lugar de técnicos, pero también por sobreestimar la demanda energética que es un 30 por ciento inferior a la prevista, a causa de la crisis.
Para Del Campo, la reforma energética carga con un mayor gasto a las actividades industriales que tienen consumos de temporada, como por ejemplo el regadío, sobre el que asegura que los costes fijos aumentarán un 115 por ciento y que como tienen un consumo intensivo durante los meses de riego y mínimo el resto del año, el balance, en la práctica es de una subida adicional del 20 por ciento en la factura.
Finalmente, ha insistido en que las reivindicaciones de FENACORE al Gobierno en materia energética "no son un capricho" sino que se trata de la necesidad de poner en marca un escenario tarifario competitivo, capaz de asegurar la continuidad de la agricultura en general y del regadío moderno en particular. Por ello, los regantes solicitan pagar únicamente por la potencia real registrada y no por la teórica contratada.
"Los actuales costes energéticos hacen completamente insostenible el regadío modernizado y sólo unas tarifas mejor adaptadas garantizarían su viabilidad y nuestra colaboración en la trasformación de las más de un millón de hectáreas que rodavía quedan pendientes de modernizar en la segunda fase del Plan Nacional de Regadíos; una fase que está paralizada por la necesidad de fondos públicos y de unos planes de amortización adecuados al escenario tarifario actual", ha concluido.