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El registro 'Riete' recopila en 15 años datos de más de 65.000 pacientes con enfermedad tromboembólica de 24 países

El Registro Informatizado de la Enfermedad TromboEmbólica (RIETE), impulsado por médicos españoles, cuenta ya con datos de más de 65.000 pacientes de 24 países, 193 miembros activos y 125 artículos científicos publicados desde que se puso en marcha hace 15 años.
Dicha bases de datos sobre el enfermedad tromboembólica venosa (ETV), conocida como el 'Google de la ETV', se creó en 2001 con el objetivo de que recopilar aquellos casos de difícil tratamiento que no aparecen recogidos en manuales clínicos o protocolos de actuación con el objetivo de ayudar a los profesionales cuál es la mejor forma de tratarlos.
Actualmente incluye más de mil variables de cada paciente y, a diferencia de otros proyectos, los médicos implicados con este registro participan de manera altruista con el objetivo de ayudar a tratar mejor a sus pacientes.
"RIETE nos ha permitido aprender cómo evolucionan y cómo responden al tratamiento pacientes con ETV que habitualmente no aparecen en la literatura médica", ha destacado el fundador del registro, el doctor Manuel Monreal, internista y jefe de sección en el hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona).
Su relevancia es tal que, dado que la trombosis venosa profunda apenas requiere ingreso hospitalario, el Ministerio de Sanidad ha dejado de contabilizar los casos que llegan a los hospitales españoles y esta base de datos se ha convertido en la única herramienta capaz de recoger la incidencia de la enfermedad en España.
En concreto, ofrece información sobre pacientes con ETV e insuficiencia renal grave, embarazadas, neoplasias diseminadas, pacientes con demencia, pacientes mayores encamados, pacientes con cirrosis hepática, pacientes con sangrado grave días antes de desarrollar la trombosis y otros casos en los que el tratamiento anticoagulante es peligroso.
Estos grupos de pacientes son minoritarios, pero sumados constituyen uno de cada cuatro casos de la práctica clínica. Todos son pacientes a los que se excluye de los ensayos clínicos, por lo que no aparecen en la bibliografía y los médicos carecen de pautas de tratamiento.
Gracias a este registro, los médicos que se ocupan de la ETV pueden ajustar y personalizar el tratamiento anticoagulante, teniendo en cuenta las circunstancias de cada paciente y no solo la ETV. Tras España, Italia, Francia e Israel son los países más activos en esta base de datos.
"Cuando conocí RIETE pensé que era una gran idea. Ahora, en Israel, el tratamiento y la profilaxis de la ETV son más eficaces gracias a RIETE", sostiene el doctor Benjamin Brenner, hematólogo del Rambam Medical Center de Haifa.