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Sanidad fija un techo de 125 millones de euros al año para la financiación pública del nuevo fármaco de hepatitis C

La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos, dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ha dado este miércoles su visto bueno a la financiación pública del nuevo fármaco para la hepatitis C 'Sovaldi', fabricado por Gilead, y ha fijado un techo de gasto de 125 millones de euros durante su primer año de comercialización. El objetivo es que esté dado de alta en el Nomenclátor de medicamentos el próximo 1 de noviembre.
Desde el departamento de Ana Mato no han precisado el precio final que tendrá dicho fármaco, pero el objetivo era rebajar los 65.000 euros por tratamiento que inicialmente proponía la farmacéutica hasta los 25.000 euros, para equipararlo así con el precio de otra terapia similar cuya financiación se acordó el pasado mes de julio.
Tras este acuerdo serán las comunidades las que se encarguen de costear el precio del tratamiento hasta llegar al techo de gasto estimado por Sanidad, para lo que se hará un seguimiento trimestral de en cuántos pacientes se está utilizando. Y en caso de superarlo, han explicado fuentes del Ministerio a Europa Press, se analizaría si se rebaja el precio o se hace cargo de su coste el laboratorio.
Además, la financiación acordada por la Comisión Interministerial es para el uso de 'Sovaldi' en los estadíos de la enfermedad que carecen de tratamiento eficaz en la actualidad, de acuerdo al Informe de Posicionamiento Terapéutico (IPT), elaborado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en colaboración con las comunidades y las sociedades científicas.
Según defiende Sanidad, los datos actuales sobre su eficacia clínica son "limitados" ya que, aunque el medicamento produce la supresión de la carga viral y la mantiene varios meses, esta respuesta "varía mucho" en función del estadío y del genotipo de la enfermedad.
Esto hace que "no se puede afirmar que se obtengan beneficios indiscutibles en los pacientes más graves", como a los que se han sometido a un trasplante hepático y se han reinfectado, si bien se viene utilizando desde hace varios meses en estos pacientes al carecer de otra alternativa terapéutica.
Los clínicos siguen estos tratamientos para evaluar la eficacia, y la utilización de el fármaco será monitorizada por las autoridades responsables de modo que su uso responda a criterios éticos y de racionalidad.
Tras la opinión favorable de la Comisión, se deben ratificar los acuerdos, pasar el trámite de audiencia y aceptación formal por la empresa titular, emitir la resolución e incorporar el medicamento al Nomenclator de facturación del SNS.
Asimismo, Sanidad recuerda que se deben continuar utilizando los fármacos cuyos perfiles de eficacia y seguridad son bien conocidos (ribavirina, interferón, boceprevir, telaprevir y simeprevir) en pacientes para los que se consideren una alternativa terapéutica eficaz.