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UNICEF pone en marcha una campaña para recordar a los ciudadanos que 17.000 niños mueren al día por causas evitables

Iridé, un niño de Burundi, es el protagonista de la nueva campaña de UNICEF para recordar a los ciudadanos que 17.000 niños mueren cada día sin haber cumplido los 5 años de edad y que con el precio de un mensaje de texto (al número 28028) se contribuye a salvar vidas.
El niño aparece con los ojos cerrados en una imagen de gran tamaño situada en una marquesina interactiva. Si un ciudadano selecciona la opción "enviar" que se le proporciona, los ojos del niño se abren para simbolizar "lo sencillo que es salvar una vida".
Además, Iridé es el protagonista del spot de la campaña 'Ahora no podemos parar', para representar "a todos los niños que podrían sobrevivir si tuvieran acceso a todo lo que necesitan para garantizar su derecho a la supervivencia". Tuvo una neumonía el año pasado de la que se recuperó porque su madre pudo llevarle a tiempo a un centro donde le facilitaron tratamiento.
"No todos los niños corren la misma suerte en un mundo en el que la neumonía, la diarrea y la malaria siguen siendo las principales causas de mortalidad infantil", recuerda el Comité Español de esta agencia de la ONU.
UNICEF incide en que las campañas de vacunación evitan entre 2 y 3 millones de muertes cada año por difteria, tétanos, tos ferina y sarampión. Sólo el año pasado, la agencia suministró 2.790 millones de vacunas para inmunizar a un tercio de los niños del mundo.
Además, el uso de mosquiteras previene en un 20% la mortalidad infantil por causa de la malaria: repartió más de 30 millones de mosquiteras para proteger a los niños y sus familias contra esta enfermedad durante 2013.
También proporcionó tratamiento contra la desnutrición aguda grave a 2,4 millones de niños en emergencias, contribuyendo así a paliar el hecho de que la desnutrición está detrás de cerca de la mitad de las muertes infantiles que se producen en todo el mundo.
Con la campaña se recogen también fondos para seguir proporcionando acceso a agua potable, que previene unas enfermedades diarreicas que matan a más de medio millón de bebés cada año. En 2013, UNICEF contribuyó a que 24,3 millones de personas tuvieran acceso a agua potable en emergencias.