Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Últimos preparativos para el aterrizaje de "Phoenix" en Marte

Menos de la mitad de misiones anteriores al mismo planeta han logrado llegar sin inconvenientes hasta su superficie. La misión debía haberse realizado en 2001 pero fue cancelada tras la pérdida de la Mars Polar Lander al llegar a Marte en 1999.
Según Barry Goldstein, jefe del proyecto "Phoenix", se ha hecho todo lo posible por reducir los riesgos a niveles aceptables, "pero no los hemos eliminado todos. La exploración planetaria es peligrosa por naturaleza y quedan muchos desafíos por delante, el primero es el ingreso, el descenso y el aterrizaje" para el que la sonda utilizará un paracaídas.
Antes del contacto con la superficie, y una vez que haya extendido su escudo térmico, la sonda aplicará el radar para contar con información sobre la altura y calcular la velocidad de descenso vertical y horizontal, lo que le servirá para ajustar el encendido de sus 12 cohetes de descenso.
"Hicimos más de 60 horas de prueba de vuelo, incluso 72 descensos en sitios de características geológicas diferentes. Eso es más que todas las misiones de la NASA a Marte, combinadas", ha dicho David Skulsky, ingeniero del equipo científico de "Phoenix".
La sonda se separará del paracaídas unos 40 segundos antes del contacto con la superficie.
Si se supera la peligrosa prueba, una de sus labores es recoger hielo bajo la superficie marciana y ponerlo en un laboratorio en la cubierta de la sonda.   LA