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Continúan las investigaciones para esclarecer los motivos del accidente de Tarragona

El lugar accidente es un tramo de autovía con una mediana protegida por un quitamiedos de metal, una recta antes de una curva. En el kilómetro 333 de la AP7 no había un accidente desde 2010, pero ayer por causas que aún se desconocen, el autobús se escoró a la derecha. El conductor dio un volantazo y sin apenas nada que parara su carrera, se saltó la mediana y chocó, ya en el carril contrario, contra un turismo. Si la mediana hubiese sido de hormigón, habría frenado al autobús.

Todas las investigaciones apuntan a un fallo humano, el conductor llevaba diecisiete años trabajando para la empresa, nunca había tenido un accidente y dio negativo en los controles de alcohol y drogas, incluso había respetado las paradas obligatorias y había descansado antes del viaje.

El hombre no quiso declarar ayer ante la policía y hoy estaba previsto que la juez que lleva el caso le tomara declaración pero no ha podido, ya que anoche, aunque al principio se valoraron sus heridas como leves, tuvo que ser ingresado.

Ninguna de las víctimas llevaba abrochado el cinturón de seguridad, iban todas sentadas en la ventanilla, justo en el lado por el que el autobús volcó.