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La fase de análisis genético del estudio Bioimage sobre la DMAE ha concluído

La fase genética del estudio multicéntrico Bioimage, dirigido por el doctor Navarro, ya ha concluído y el siguiente paso es cruzar los resultados del análisis genético con los obtenidos en la vertiente clínica del estudio.
Este ensayo, del Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona (IMO), se puso en marcha a finales de 2013 para evaluar si la efectividad de un nuevo fármaco contra la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) húmeda está condicionada por el genotipo, es decir, la información contenida en el ADN de cada paciente.
Para confirmar esta hipótesis, el equipo investigador de IMO ha analizado más de 300 marcadores o polimorfismos de 80 genes implicados en la patología en 200 pacientes, cuyas muestras de sangre han sido remitidas de 24 centros españoles distintos.
Según ha explicado la coordinadora del Departamento de Genética, la doctora Esther Pomares, "el objetivo es determinar si las variantes que se han estudiado en los pacientes incluidos en el ensayo afectan en la respuesta al tratamiento", el cual ha consistido en suministrar inyecciones intravítreas de un nuevo fármaco antiangiogénico (aflibercept, 'Eylea' de Bayer), según ha matizado el doctor Navarro.
Con esta asociación de datos para concluir el estudio, que finalizará en 2016, se prevé poder establecer perfiles genéticos de respuesta para saber de antemano si un paciente reaccionará positivamente a cierto fármaco o, en caso contrario, optar directamente por otra estrategia terapéutica.
RETOS FUTUROS DE LA DEMAE
Aumentar el conocimiento de las bases moleculares de la DMAE permitirá avanzar hacia la medicina individualizada. De este modo, será posible mejorar los resultados actuales de las inyecciones intravítreas ya que, como ha comentado Navarro, "si bien es cierto que han aumentado notablemente las opciones de mantener y mejorar la visión de los pacientes que padecen la forma húmeda, hay personas que no responden óptimamente al tratamiento y muestran poca ganancia o incluso pérdida de la agudeza visual, así como persistencia o aumento de líquido en la retina".
Por otro lado, el gran reto en lo que se refiere al manejo de la DMAE es la prevención de la patología, actuando antes de que llegue a manifestarse para evitar o retrasar su aparición, y la esperanza de revertirla y no solo frenar su avance, algo en lo que la genética jugará un "papel clave" según concluye Pomares. En este sentido, los hallazgos de investigaciones conducidas por IMO y otros centros invitan al optimismo y contribuyen a estar más cerca de este desafío, ofreciendo nuevas soluciones a los pacientes en los próximos años.