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La caza del tiburón

La Guardia Civil el mes pasado incautó 11.400 kilográmos de aleta de tiburón en el puerto de Huelva. Vídeo: Informativos Telecincotelecinco.es
Un plato de sopa de aleta de tiburón en un restaurante de lujo de Pekín cuesta alrededor de los 80 euros. China es el principal importador (4 mil toneladas al año) y de los mares españoles sale gran parte de las aletas que se consumen en todo el mundo.
En España, a diferencia de otros países, la caza de tiburones no está prohibida, pero eliminar estos animales supone una grave alteración del medio marino. Los tiburones contribuyen de forma básica a la conservación de los ecosistemas. Son grandes depredadores y cazan principalmente animales enfermos o deshauciados. La aleta es sólo una mínima parte del tiburón, pero sin ella mueren al instante. En su captura los tiburones apenas están 20 segundos en el barco. Tiempo suficiente para quitarles la aleta y devolverlos moribundos al mar.
La Guardia Civil el mes pasado incautó 11.400 kilográmos de aleta de tiburón en el puerto de Huelva. La operación se inció porque la nave carecía de la calificación ambiental y de autorización sanitaria para la manipulación de productos de consumo humano.
En el Día del Medio Ambiente la ONG Oceana denuncia la caza indiscriminada de tiburones en nuestras costas.Un tercio de las 40 especies de tiburones y rayas evaluados en aguas europeas están "amenazadas" de extinción, según la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y se considera que otro 20% podría engrosar esta lista en un futuro próximo.