Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El cambio climático puede suponer un desastre para las especies que no pueden seguir su ritmo

A medida que el clima continúa cambiando, no está claro en qué medida las diferentes especies serán capaces de mantener el ritmo de las modificaciones en las temperaturas y los desplazamientos de las estaciones. Una nueva investigación que se publica este lunes en 'Plos Biology' alerta de que algunas especies pueden ser mucho menos capaces de hacer frente a los efectos del cambio climático de lo que se pensaba anteriormente.
El estudio, realizado por expertos de la Universidad Claude Bernard Lyon 1, en Francia, se centró en una base de datos única a largo plazo en una población de corzos en la región francesa de Champaña. Estos expertos encontraron que esta especie no ha sabido adaptarse a la llegada cada vez más temprana de la primavera y las crías siguen naciendo en el mismo momento que hace 27 años, un hecho que ha reducido la tasa de supervivencia de las crías y que podría significar un desastre para esta y otras especies a medida que el cambio climático avanza.
Conforme cambia el clima, se ha asumido ampliamente que muchas especies se adaptarán a él, bien a través de modificaciones a corto plazo, como dar a luz antes en respuesta a señales ambientales, o adaptaciones evolutivas a largo plazo. Se ha demostrado que esto sucede en algunas especies, como por ejemplo las aves, pero falta información en el caso de otros grupos, por lo que los conjuntos de datos a largo plazo usados en este estudio pueden proporcionar una visión muy valiosa.
Para que el corzo prospere, el momento de la aparición de la vegetación primaveral debe coincidir con el momento en el que las hembras se preparan para el parto con el fin de suministrar los nutrientes a la leche con la que amamantarán a sus crías. Los investigadores encontraron que aunque la primavera se había desplazado anteriormente dos semanas entre 1985 y 2011, el momento del nacimiento de las crías no había cambiado significativamente durante ese mismo periodo.
Esto provoca una falta de coincidencia y ese fracaso de los ciervos de ajustar el calendario de su ciclo reproductivo se asocia con una menor supervivencia de las crías y una tendencia general a la baja en el crecimiento de la población de ciervos en su conjunto. Se ha visto que algunas aves, como el carbonero común, se adaptan al cambio climático, ya que su reproducción depende de la temperatura.
Sin embargo, en el caso del corzo parece que el principal 'marcapasos reproductivo' es la duración del día, un parámetro que no resulta afectado por una primavera más caliente. Así, una consecuencia directa del cambio climático es que un creciente desajuste con el suministro de alimentos está amenazando la supervivencia de estos mamíferos de importancia comercial durante mucho tiempo en un país europeo.