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Un condenado por el 11-M acusa a la Policía española de racismo y tortura

Hasán El Haski, condenado en España a 14 años de prisión en relación con los atentados del 11-M, denuncia, en una carta divulgada hoy, lo que califica de "tratamiento racista y represivo" por parte de la Policía española que, según dice, le "torturó".
El Haski, que se encuentra actualmente en la prisión de la ciudad marroquí de Salé (limítrofe a Rabat), fue entregado temporalmente por España a Marruecos para ser juzgado por su presunta implicación en el grupo terrorista responsable de los atentados de 2003 en Casablanca.
Absuelto el pasado 5 de febrero, Al Haski sigue preso en Marruecos, a la espera de la apelación solicitada por la Fiscalía.
Desde su celda de Salé, el preso envió una carta a la prensa, divulgada hoy por la Asociación Anasir de apoyo a los presos islamistas.
En esta carta, El Haski acusa a la Policía española de tortura y de racismo y destaca: "aunque he denunciado esas prácticas a la Justicia española, no se ha abierto ninguna investigación".
"He pedido, en vano, la traducción del informe que contiene las acusaciones y las únicas preguntas del juez español eran sobre mi vida personal y sobre si práctico la oración o saludo a las mujeres o veo la cadena qatarí 'Al Yazira'", añade.
En la carta, El Haski afirma: "ni los otros testigos ni el policía español encargado de la investigación sobre mi caso reconocieron algo semejante a participación en cualquier acto terrorista".
Por estas razones, El Haski pide "no volver a las prisiones españolas, así como lo piden también todos los condenados en los actos del 11-M".
El Haski fue detenido en Lanzarote, el 17 de diciembre de 2004, junto a tres compatriotas, en una operación ordenada por los jueces Baltasar Garzón y Juan del Olmo.