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Un 5,5% de las consultas médicas en viajes corresponden a alergias

La aseguradora recomienda consultar el plan de viaje con el alergólogo
Un 5,5 por ciento de las consultas médicas realizadas durante los viajes tienen que ver con algún tipo de alergia, en la mayoría de los casos provocada por el polen, los alimentos y las picaduras de insectos, puesto que los síntomas pueden verse incrementados al estar fuera de casa, según datos del departamento Business Analytics de InterMundial.
En este sentido, la compañía aseguradora explica que este aumento de los síntomas se debe a que los viajeros sufren una mayor exposición a los factores de riesgo como los pólenes, los insectos o las comidas, sobre las que es más difícil tener un control cuando se viaja.
En España, tres de cada cuatro personas padecen algún tipo de alergia, porcentaje que supone entre un 30 y 40 por ciento a nivel mundial, según la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEIAC), lo que supone una cantidad de población a tener en cuenta. En concreto, las personas alérgicas al polen suponen un 15% de la población mundial, el mismo porcentaje que aquellos alérgicos a las picaduras.
En cuanto a las alergias de los alimentos el SEIAC afirma que se ha duplicado en los últimos diez años, afectando en nuestro país a dos millones de personas. Cacahuetes y otros frutos secos, gluten, productos lácteos y mariscos, son los alimentos que más reacciones alérgicas suelen provocar.
Por esta razón, Intermundial recomienda a los viajeros consultar su plan de viaje con el alergólogo, y una vez en ruta, llevar consigo los medicamentos prescritos, tanto los preventivos como los de rescate.
En el caso de las personas alérgicas al polen, deberán evitar viajar a zonas que estén en plena polinización, factor que podrá consultar a través del portal de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si finalmente se decide viajar al destino, la persona con alergia deberá abstenerse de realizar actividades en la naturaleza, alojarse en campings y tumbarse sobre la hierba en parques y piscinas.
No obstante, la SEIAC ha alertado que la primavera de este año será de "riesgo" por las altas concentraciones de polen a las que hay que sumar el efecto del hongo Alternaria.
Por su parte, la compañía insta a las personas que tienen alergia a las picaduras de mosquitos, abejas, avispas y otros insectos, a que se mantengan alerta cuando realicen algún tipo de actividad en la naturaleza, evitando vestir colores brillantes y aplicarse perfumes y aerosoles en el pelo que puedan atraer a los insectos.
CARTILLAS INFORMATIVAS.
En cuanto a la comida, la empresa asegura que resulta más difícil que el viajero tenga un control exhaustivo sobre lo que come, por lo que aconseja extremar la atención.
De esta forma, considera conveniente que los pasajeros alérgicos lleven la propia comida o avisen con antelación a la aerolínea para que le sirvan una comida especial adaptada a sus necesidades.
"También es recomendable, si la alergia es severa, que informen a los compañeros de viaje o de asiento sobre su problema y les indiquen dónde se encuentran las medicinas", explicaron desde Intermundial.
Una vez en destino, es importante observar los alimentos que sirven en menús, restaurantes, bares y tiendas.
En el caso de que se compren productos enlatados o empaquetados, aconseja a los viajeros mirar bien las etiquetas y cotejar los ingredientes. Si se desconoce la lengua y la gastronomía, el viajero puede acudir a la página web www.selectwisely.com y solicitar una cartilla informativa, que informan de manera sencilla, en el idioma del destino y con la ayuda de dibujos, sobre los alimentos a los que es alérgico el viajero.